El desajuste macroeconómico generado por el Ordenamiento de 2021 -cuyo resultado más visible ha sido la estampida de la tasa de cambio informal- parece haber generado tal desconcierto en el diseño de política económica de Cuba que, después de varias iniciativas fallidas del tipo de “ensayo y error”, ahora se ha propuesto un nuevo “experimento” en forma de paquete de 176 medidas con un monumental fallo de diseño al excluir un programa público de estabilización macroeconómica.
La experiencia de la Tarea Ordenamiento y reformas parciales posteriores muestra que los cambios institucionales se diluyen o generan nuevas distorsiones cuando la macroeconomía permanece en desequilibrio profundo. La estabilidad nunca sería un resultado automático de las 176 medidas, sino la condición previa que determina si las “transformaciones” propuestas tienen capacidad real de funcionar a escala y con efectividad.
Pudiera adoptarse la hipótesis de que, en materia de política económica, el gobierno cubano opera con el “sesgo de los costos hundidos”, es decir, la tendencia irracional a seguir invirtiendo capital político y recursos en un proyecto con claras probabilidades de fracaso solo porque ya se ha invertido mucho en él, en lugar de evaluarlo de manera realista.
Asumir oficialmente hoy que las “transformaciones” del paquete serían viables en ausencia de estabilización macroeconómica pudiera interpretarse como que el gobierno cubano habría renunciado a “dar la pelea” contra las expectativas económicas desfavorables que prevalecen desde 2021.
Se mantiene un entorno en el que las 176 medidas, que esencialmente son transformaciones micro y sectoriales, no pueden funcionar bien si el sistema de precios que debe guiarlas está roto.
Podemos inferir indirectamente las bajas expectativas que parecen existir en las “mesas de diseño” de la política económica oficial cuando el colega Joel Ernesto Marill, en mi opinión el más calificado entre los economistas – funcionarios que se expresan públicamente, parece decirnos que pudiera haberse abandonado cualquier esperanza de estabilización macroeconómica a corto plazo y que la segunda mejor opción que queda es tratar de minimizar los impactos de la inflación sobre sectores concretos de la sociedad. (1)
Esquivar públicamente la estabilización macroeconómica, como hace el paquete de 176 medidas, equivale a hacer la arriesgada apuesta de que no es necesario que la estabilización macroeconómica funcione como factor habilitante de una recomposición estructural de la oferta.
El desguace post Ordenamiento de la política macroeconómica.
El Ordenamiento fue el último programa económico oficial de Cuba que incluyó un componente de estabilización macroeconómica con identificación explícita de un ancla nominal (tasa de cambio). Lo que vino después fue una sucesión de “sillas cojas”.
He identificado 8 programas e iniciativas de política económica entre 2021 y antes del anuncio del paquete de 176 medidas: el Ordenamiento (estabilización con ancla nominal explícita), dos iniciativas inmediatas sin mención a estabilización ni a un ancla nominal, dos programas con componente de macro estabilización explícito, pero sin definir ancla nominal, y tres iniciativas que enuncian intención de estabilización, pero sin articular un ancla nominal.
Resumiendo, solo dos de ocho programas e iniciativas tuvieron un componente explícito de estabilización, y solamente uno de los ocho incluyó un componente de estabilización con ancla nominal.
1. Título: Tarea Ordenamiento Monetario y Cambiario.
Periodo: Inicio el 1 de enero de 2021
Objetivo declarado: Unificar CUP/CUC, eliminar distorsiones, dar salto de eficiencia. Eliminación del CUC.
¿Componente de estabilización macro visible?: Sí, pero mal diseñado. Previó variaciones de precios relativos que no se materializaron en los rangos planificados.
Ancla nominal definida: Tipo de cambio oficial fijo 1 USD = 24 CUP como ancla nominal principal. Fue la única vez que se definió un ancla para la política de estabilización macroeconómica.
El programa mostró muy rápidamente indicios de fracaso.
2. Título: Paquete compuesto de “63 Medidas para dinamizar producción agropecuaria” abril 2021 y de “Lineamientos 2021-2026”.
Periodo: Abril- Junio 2021
Objetivo declarado: Actualizar la Conceptualización del Modelo Socialista y flexibilizar actores.
¿Componente de estabilización macro visible?: No incluye componente de macro estabilización. Son listados de intenciones sin un marco fiscal-monetario-cambiario articulado y, consecuentemente, sin ancla nominal definida.
¿Ancla nominal definida?: No.
3. Título: Apertura MIPYMES y flexibilización trabajo por cuenta propia.
Periodo: Agosto 2021.
Objetivo declarado: Legalizar MIPYMES privadas y estatales, cooperativas no agropecuarias y flexibilizar el ejercicio del trabajo por cuenta propia.
¿Componente de estabilización macro visible?: No. Medida de oferta, sin macro estabilización.
¿Ancla nominal definida?: No.
4. Título: Proyecciones de Gobierno para corregir distorsiones y reimpulsar la economía.
Periodo: Diciembre 2023.
Objetivo declarado: Primer diagnóstico oficial de que el Ordenamiento fracasó. Reconoció la existencia de “distorsiones”.
¿Componente de estabilización macro visible?: Sí, solamente enunciado. Se habla por primera vez de Programa de Estabilización Macroeconómica (PEM) como elemento básico y enuncia como objetivos frenar inflación, reducir déficit fiscal, reducir emisión sin respaldo, y subir tasas de interés.
¿Ancla nominal definida?: No. Solo enunciado de intención. No articula un ancla nominal.
5. Título: Plan de la Economía 2024 que incluye un Programa de Estabilización Macroeconómica (PEM) como núcleo.
Periodo: 2024
Objetivo declarado: Ejecutar la “Proyecciones”.
¿Componente de estabilización macro visible?: Sí, es el primer intento de PEM., con medidas para la contención de emisión monetaria, extracción de circulante vía Letras de Regulación Monetaria (títulos de deuda BCC), control fiscal, y reestructuración progresiva mercado cambiario hacia tasa única.
¿Ancla nominal definida?: No articula un ancla nominal. Solamente se menciona “hasta llegar a tasa única” pero no fija cuál, ni cuándo, ni mecanismo de convergencia.
6. Título: Programa de Gobierno para corregir distorsiones y reimpulsar la economía (versión 2025).
Periodo: Octubre 2024 – Octubre 2025
Objetivo declarado: Hoja de ruta oficial de política económica que incluye como su Objetivo 1 la Estabilización macroeconómica.
¿Componente de estabilización macro visible?: Sí, más detallado. Incluye la eliminación progresiva de subsidios a productos para pasar a subsidio a personas, revisión precios de electricidad, agua, transporte y combustible, acompañado de sistema facturación electrónica, creación de impuesto al valor agregado (IVA), bancarización, y dolarización parcial.
¿Ancla nominal definida?: No hay ancla definida. Incluye el instrumento de “Letras de Regulación Monetaria” y un nuevo mecanismo de gestión, control y asignación de divisas, pero sin un ancla nominal que ordene expectativas.
7. Título: Transformación cambiaria.
Periodo: Diciembre de 2025.
Objetivo declarado: Corregir múltiples tipos de cambio.
¿Componente de estabilización macro visible?: Sí, es la medida cambiaria del PEM anunciado previamente.
¿Ancla nominal definida?: No. En realidad, puede ser considerada como una especia de “anti-ancla” porque se crearon tres segmentos cambiarios: Segmento I: 1×24 (empresas estatales), Segmento II: 1×120 (venta población), Segmento III: flotante diario publicado por el Banco Centra de Cuba para exportadores y MIPYMES. Representó el reconocimiento oficial de que no hay una tasa de cambio única que sirva de ancla.
8. Título: Programa Económico y Social del Gobierno 2026.
Periodo: Enero – Junio 2026.
Objetivo declarado: Funcionar como herramienta de trabajo y como hilo conductor para alcanzar las necesarias transformaciones en el complejo escenario que enfrenta el país.
¿Componente de estabilización macro visible?: Visible pero débil. No incluye un eje de estabilización macroeconómica que articule política monetaria, fiscal, cambiaria y de precios. Incluye instrumentos dispersos sin una referencia central.
¿Ancla nominal definida?: No articula un ancla nominal. En septiembre de 2026 la inflación oficial acumulada fue de 24.85% vs 10.88% en 2025.

Conclusiones.
El fracaso del Ordenamiento —mal diseñado y peor implementado— no invalida una premisa que aún conserva toda su validez porque no es posible planificar una transformación exitosa del modelo sin una corrección previa de precios relativos anclada en un marco de estabilización macroeconómica.
Que hoy se evite oficialmente hablar del Ordenamiento —un fracaso sin autocrítica oficial razonada ni disculpas— no justifica abandonar la estabilización dentro del actual paquete de 176 medidas. Sería botar el agua sucia de la bañadera junto con el bebé.
Los dos únicos programas posteriores al fracaso de la Tarea Ordenamiento que incorporaron componentes explícitos de estabilización macroeconómica -el Plan 2024 y el Programa de Gobierno 2025 – optaron por no adoptar un ancla nominal definida, ni cambiaria, ni monetaria, ni de meta de inflación.
Posteriormente, el paquete de 176 medidas de 2026 reproduce la misma ausencia.
La estabilización macroeconómica en 2026 enfrenta condiciones objetivamente más adversas debido al recrudecimiento extremo de las medidas coercitivas unilaterales de EE.UU. y su impacto en la disponibilidad de divisas y el acceso al financiamiento. El señalamiento que hago no es que no exista tal dificultad en sí, que es real, sino sobre la falta de un diseño de política económica consecuente con ese mayor grado de dificultad.
Los programas sin ancla nominal, solo con “Letras de Regulación” y “tres segmentos cambiarios”, no han logrado crear expectativas creíbles porque funcionan con instrumentos dispersos, pero sin una referencia central. Entre sus efectos ha estado el mantenimiento de una expectativa generalizada de que cualquier nueva paridad oficial CUP/ USD sería insostenible.
Como no hay un ancla nominal que fije un precio de referencia creíble -a cuánto estará el dólar mañana, cuánto dinero circulará, cuál será la inflación tolerable-, cada actor económico sigue “tirando hacia arriba” los precios de forma preventiva en el mercado y esa dinámica refuerza la inflación que el gobierno quería evitar, lo que a su vez complejiza la fijación de un ancla nominal, por lo que se esta se vuelve a posponer. Sin romper esa inercia con un compromiso nominal explícito, ningún programa de corrección de distorsiones puede anclar expectativas.
Sin definir explícitamente un ancla nominal que pueda ser gestionada creíblemente es imposible ordenar todos los demás precios relativos. Por tanto, la política económica pierde credibilidad y la economía se comporta como un perro que se muerde la cola porque la inflación genera devaluación, y la devaluación genera más inflación.
Notas:
Joel Ernesto Marill. “Sobre el actual proceso inflacionario y las regulaciones estatales de precios”, Cubadebate, 24 de octubre de 2026 http://www.cubadebate.cu/especiales/2026/10/24/sobre-el-actual-proceso-inflacionario-y-las-regulaciones-estatales-de-precios/
(Tomado de El Substack de Pedro)


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