CUATRO DÍAS PARA BIEN. ¿SEGUIRÁN SUMANDO?

CUATRO DÍAS PARA BIEN. ¿SEGUIRÁN SUMANDO?

Manuel Juan Somoza/La Habana

Espero, más que confiar, que sea cierto el anuncio de la Empresa Eléctrica de que se están rotando por circuitos unos seis días de electricidad sin cortes.

Desde el ilustre barrio de Aldabó, mi hermana Ilsa me acaba de comentar que ayer le quitaron 20 veces la corriente (el molesto quita y pon) .

No obstante, en mi cuadra del oeste de La Habana estamos desde el sábado disfrutando de ese servicio casi con NORMALIDAD, hemos vuelto momentáneamente al siglo de las luces, sin que podamos sacudirnos el susto de que en cualquier momento todo puede cambiar.

E impulsados por ese hecho, al que acompaña la normalización también del agua en los grifos DESPUÉS DE MUCHÍSIMOS MESES, Vivian y un servidor volvimos a dormir en nuestra habitación de siempre – lo hacíamos en la sala con su ventanal abierto para atrapar la escurridiza brisa nocturna–, con el acompañamiento del aire acondicionado.

Parecería que eléctricos e hidráulicos lograron equilibrar sus acciones (corriente y bombeo) ,a partir de menos roturas prolongadas de las añejas termoeléctricas que siguen operando con crudo nacional y el aumento de los parques fotovoltaicos,

De ser así, muchos lograremos respirar, aunque lo lamenten Marco Rubio y sus seguidores.

Claro que las restantes penurias, QUE SON ENORMES, no han disminuido: salarios y pensiones de miseria, precios especulativos en cualquier ámbito, ausencia de medicamentos básicos y crecimiento incontenible de la pobreza, entre otros males.

Es así la realidad impuesta a este país para “salvarlos del comunismo”, como nos dicen desde el Norte, y son pocos los muchachos como Amet que quedan en la carrera de automática en la universidad. No obstante, “¡ Yo me graduaré, aunque tenga que ir a mil mundiales!”, asegura y yo le creo a este guerrero flaco y persistente.

El primer ministro ha dejado entrever que quizá en enero las cubanas y cubanos que quedamos aquí sintamos alguna mejoría en nuestras vidas gracias a las tardías reformas que implementa el gobierno.

A los desaciertos reiterados de los mandantes, muchos le dicen “el otro bloqueo”.

Yo hace rato dejé de creer en promesas. Sin embargo, soy de los beneficiados con cuatro días seguidos de servicio eléctrico —y unos cuantos mas con agua– y admito que cuando eso ocurre no es por milagro alguno.

Ojalá esa tendencia logre sostenerse y llegue a todos los rincones de este país cercado, Aldabó incluido. Ojalá las administraciones provinciales logren hacer de la eficiencia una constante (algo que igualmente falta). Ojalá se cumplan las promesas.

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