NO HUBO ESPACIO PARA LA POLITIQUERÍA

Manuel Juan Somoza/La Habana

Convencer, razonar, levantar ánimos, es tarea difícil, muy difícil, cuando el agobio impuesto a millones de cubanas y cubanos está en auge, y no es poca la desconfianza en la capacidad de dirección de los mandantes.

Y, sin embargo, el primer intercambio radial del presidente Díaz Canel con una audiencia que se extendió por toda la isla, en mi opinión, dejó a un lado las generalidades y las consignas para centrarse en lo que hiere a mucha gente.

“ ¿ Vamos hacia un capitalismo salvaje?”; “Todavía no siento mejoría alguna en mi vida”, con las reformas económicas, estructurales y sociales aprobadas en julio; “La situación de los pensionados es crítica”; “Llevamos 10 años esperando que nos entreguen la tierra solicitada ( en Arroyo Naranjo) para producir alimentos”, fueron algunas de las preguntas hechas al gobernante, y sus respuestas no llegaron desde la evasión o la politiquería.

Admito que me encuentro entre los escépticos en cuanto al éxito de las reformas aprobadas, algunas después de más de 20 años de espera. No obstante, admito también que esta vez, Díaz Canel asumió la embestida del toro por los cuernos y ello, a mi entender, constituye en buen punto de partida.

Imposible que se sienta en la mesa o el bolsillo el efecto de las reformas cuando aun esos cambios están en fase de implementación. Pese a las gestiones realizadas, no hay perspectiva alguna de que el país pueda importar el petróleo que requiere desde enero, el cerco petrolero impuesto por Wahington se mantiene inamovible. La única alternativa es producir algo o mucho de lo que nos falta, respondió el mandatario.

Y a la par confirmó que en diciembre el país contará con unos mil megawatts más mediante generación fotovoltaica, que el 99% de los policlínicos y el 47 % de los hospitales ya cuentan con ese tipo de energía y se avanza en una solución similar para los bancos, en tanto el abastecimiento de agua, al menos, en La Hababa, comienza a estabilizarse mediante la combinación de fuentes renovables de electricidad y motores de generación.

En el programa se dieron cifras escalofriantes, entre ellas, que suman 840 mil los cubanos que “entran o salen” de la condición de vulnerables, es decir, que requieren de ayuda estatal simplemente a fin de respirar,

De nuevo escribo en apagón desde ayer martes a las tres de la tarde, una vez más este día implicará otro reto a la esperanza y, sin dudas, en algún momento volveré a caer y no tendré otro remedio que levantarme y proseguir la marcha porque no hay otra salida a mano. Trump acaba de reafirmar en la ONU que durante su mandato nos liberará y si eso llegara a ocurrir, EQUIVALDRÍA A LA PAZ DE LOS SEPULCROS.

Es lo que hay, aunque no sea a lo que aspiramos muchos.

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