Más que en los síntomas especialistas insisten en la necesidad de la búsqueda de herramientas, personales y sociales, para enfrentar los impactos que la actual crisis está teniendo sobre la salud mental en Cuba.Foto: Jorge Luis Baños/ IPS Cuba
La actual policrisis repercute en la salud mental de la población de Cuba que vive en estado de supervivencia psicológica desde hace meses
– La salud mental se ha convertido en una preocupación crítica de salud pública en medio de la crisis socioeconómica y multidimensional que vive Cuba, según un estudio académico que encontró altos índices de ansiedad, depresión y estrés en más de 415 personas que respondieron a una encuesta en línea anónima y voluntaria.
Publicado en mayo pasado por autores de la Universidad Central Marta Abreu de las Villas, de la provincia de Villa Clara, y el estadounidense Prisma Behavioral Center, la investigación alerta sobre cortes de energía “prolongados y recurrentes” como “factores de estrés crónico con importantes consecuencias para la salud mental” de la población cubana.
Aunque ya partía de antecedentes negativos, la investigación, centrada en la crisis energética, identificó nuevas causas de tensión psicológica: deficiencia en servicios de salud, educación, suministro de agua, distribución alimentaria y telecomunicaciones, fenómenos que se han profundizado desde el levantamiento de la muestra entre julio y noviembre de 2025.

Para Cristopher Simpson el concierto De Terapia es una forma de reivindicar el papel activo del artista como “terapeuta de la sociedad” en un momento en que los días y las noches son muy duros para la población cubana.
El estado psicológico también deteriora el sistema inmunológico. Las personas están más propensas a descompensaciones de enfermedades crónicas y la aparición de enfermedades transmisibles”, comentó Susana Borroto, consultora en La Habana de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
La especialista compartió sus opiniones en ocasión del concierto De Terapia, realizado el 22 de agosto pasado en el espacio creativo Nave oficio de isla con el apoyo de OPS. “El pueblo cubano es muy alegre, de por sí le gusta la cultura, y eso se ha visto afectado (…) La cultura salva, ayuda a salir de estados negativos, a mirar las cosas desde otro ángulo y unirse”, dijo Borroto.
Resiliencia cultural y supervivencia psicológica

El profesor Israel Manuel Fagundo, asiduo colaborador de la página en Facebook Salud Mental “Calixto García”, reconoce que las recomendaciones que comparte en la redes no son “una guía para la felicidad”, pero sí herramientas útiles en un contexto de crisis. (Imagen: Tomada de redes sociales)
“Nos interesó el proyecto De Terapia por ser una idea distinta que une el arte con una proyección comunitaria, pensando en la salud mental. Tener un espacio de comunión, en un contexto donde para todos los que estamos en Cuba hay muchas dificultades, es necesario”, aseguró Mario Cruz, representante de OPS y de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en Cuba.
La iniciativa contribuye a la estrategia de cooperación con Cuba (2023-2027) de OPS/OMS que, entre otras acciones, contempla el acceso a servicios, así como el abordaje integral y multisectorial de los problemas de salud mental que “afectan la calidad de vida de todas las personas”.
La singularidad del concierto, que contó con asesoría de la psicóloga Martha Rodríguez, no solo radica en el tema abordado, en opinión de Cruz, si no en la manera en que se mezclan la música y el teatro.
El artista “puede ayudar a canalizar ciertas emociones o conflictos de cada individuo, o en este caso de la sociedad cubana, que le permitan encontrar respuestas nuevas frente al contexto difícil”, explicó el músico Cristopher Simpson, quien impulsó la idea junto al laudista Eduardo Corcho y al actor Osvaldo Doimeadios.
Surgida como una especie de “terapia grupal inspirada por el psicodrama”, la propuesta se describe como un espectáculo-divertimento, performático, experimental y cargado de música, humor y análisis crítico de la actualidad cubana. “La dramaturgia del concierto está enfocada en la metodología de la terapia de las multitudes”, afirmó Simpson a medios nacionales.
Solidaridad y resiliencia ante la crisis
“Día tras día, millones de cubanos despertamos y lo primero que hacemos no es planear el futuro, sino preguntarnos: ¿hay comida para hoy? ¿hay agua? ¿cuántas horas de luz tendremos? ¿podré conseguir el medicamento que necesito? Eso no es vivir. Eso es sobrevivir. Y cuando el cerebro humano se instala en modo supervivencia, todo lo demás se colapsa”.

En un texto reproducido en la página del servicio de salud mental del Hospital Universitario General Calixto García en la red social Facebook, el psiquiatra Israel Manuel Fagundo revela que desde la psicología y la psiquiatría cubanas se está observando “con preocupación cómo la crisis material se convierte en crisis emocional”.
“La salud mental en Cuba no es un tema individual”, reflexiona en otra publicación sobre las limitaciones de la ayuda psicológica. “Es un tema de todos. No basta con ‘consignas’ o ‘resistir’. Hace falta visibilizar, denunciar con respeto y exigir soluciones, al mismo tiempo que nos tendemos la mano”, alerta el especialista con publicaciones habituales sobre el tema.
Entre otras opciones de cuidado, Fagundo recomienda reconocer las emociones sin culpa; buscar espacios de apoyo mutuo; reducir el consumo de noticias alarmantes; practicar pequeños rituales de cuidado personal como caminar, hacer ejercicios o escuchar música y buscar ayuda profesional cuando el malestar impida dormir, comer o levantarse.
Crear grupos y colaborar de manera constructiva con las personas del entorno, de forma que se cubran las necesidades colectivas, son estrategias viables ante el contexto actual cubano, en opinión de Ariel Zulueta, especialista del Centro de Estudios de Bienestar Psicológico de la Facultad de Psicología de la Universidad de La Habana.
Este espacio más formal y otros proyectos como Crianza respetuosa, de la misma facultad universitaria, están compartiendo herramientas para el manejo del estrés provocado por la actual policrisis en diferentes sectores de la población cubana, con énfasis en los grupos más vulnerables como pueden ser niñas y niños.
Precisamente, aunque las respuestas psicológicas varíen ante el mismo contexto, generalmente, “quienes no tengan una red de apoyo emocional y físico serán los grupos más afectados”, así como quienes “no puedan subjetiva u objetivamente aprender y movilizarse hacia una nueva Cuba que está priorizando cosas diferentes”, considera Zulueta.
Independientemente de ello, confiesa, no se debe llegar a estas estrategias buscando un ideal, si no otra forma de habitar el presente. “Si lo que buscas es tener la misma cantidad de luz, agua o funcionar igual que antes, entonces lo que quieres es no estar en la crisis (…) Lo primero es reconocer que objetivamente vivimos un momento muy duro”, asegura el profesor de psicología. (2026)
(Tomado de IPS/Cuba)


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