Tribunales cubanos juzgan 173 casos de violencia sexual contra mujeres en 2025

Las campañas de sensibilización buscan visibilizar la violencia sexual y alentar la denuncia en un contexto donde la brecha entre los casos judicializados y la prevalencia estimada sigue siendo amplia.Foto: Jorge Luis Baños/ IPS

Actualización del Observatorio de Cuba sobre Igualdad de Género revela disminución de de casos de violencia sexual contra mujeres llevados ante la justicia.

 Redacción IPS Cuba

Los tribunales cubanos procesaron 173 casos de violencia sexual contra mujeres de 15 años y más durante el pasado año, disminuyendo la tasa de hechos de este tipo llevados ante la justicia de 8,62 por cada 100 000 mujeres en 2023 a 4,19 en 2025, reveló el  Observatorio de Cuba sobre Igualdad de Género (OCIG).

Ante el descenso sostenido de los datos desde su primera publicación hace tres años, especialistas y activistas nacionales se preguntan si se trata, realmente, de una disminución de la incidencia a nivel nacional o de un aumento de las barreras para el acceso a la justicia en un país donde la crisis socioeconómica actual afecta todos los ámbitos de la vida.

A nivel global, a pesar de los avances legislativos, estudios confirman la persistencia de  desafíos para el acceso a la justicia de las víctimas de violencia sexual como puede ser la vergüenza y el miedo a represalias; la revictimización y falta de sensibilización de los operadores judiciales; la carencia de redes de apoyo y las desigualdades socioeconómicas.

La violencia sexual se considera una de las expresiones más graves de la desigualdad de género y una violación a los derechos humanos. Más del 12 % de las mujeres de 15 a 49 años en el mundo ha sido víctima de violencia física o sexual por parte de una pareja o expareja en el último año, de acuerdo con el Panorama de género (2025) de ONU Mujeres.

“Los datos sobre la población femenina de 15 años y más víctimas de delitos sexuales (contra la libertad e indemnidad sexual), permiten cuantificar las personas que han sido objeto de este tipo de conductas, identificar grupos de alto riesgo y monitorear el cambio a lo largo del tiempo”, sostiene el análisis de los datos publicado por OCIG.

Sin embargo, las estadísticas disponibles apenas ofrecen un acercamiento parcial a una problemática que, según grupos feministas independientes, enfrenta un alto subregistro. Los aportes del observatorio de género se ven limitados, además, por brindar solo datos de casos juzgados e invisibilizar la violencia sexual hacia niñas menores de 15 años y niños.

Proporcionalmente, fueron juzgados más casos provenientes de zonas urbanas en 2025. Las estadísticas pueden estar visualizando barreras en el acceso a la justicia en zonas rurales, más que menor incidencia de la violencia sexual. (Gráfico tomado del OCIG)

Datos muestran disparidades territoriales y grupales

Del total de procesos judiciales reportados el pasado año en Cuba, 90 correspondieron al delito de agresión sexual y 83 a otros tipos de violencia sexual, de acuerdo con las cifras actualizadas este agosto por el OCIG, iniciativa de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI) y la Federación de Mujeres Cubanas (FMC).

Un análisis en profundidad de este indicador muestra disparidades territoriales, por grupos de edades y color de la piel:

  • Las provincias con mayor cantidad de casos son, en el occidente, La Habana (30) y Pinar del Río (29) y, en el oriente, Camagüey (20), Las Tunas (15) y Holguín (15).
  • La mayoría de los casos se procesaron en áreas urbanas (120 casos, tasa de 3,80 por 100 000 mujeres), mientras que en la zona rural se juzgaron 53 casos, con una tasa más alta de 5,46, indicador de una mayor incidencia relativa en esas localidades.
  • La mayoría de los casos juzgados correspondieron a mujeres blancas (119, para 66,4%) y solo 10 a mujeres negras y 48 a mestizas.
  • Dos mujeres con discapacidad estuvieron entre las víctimas de los casos juzgados, visibilizando la intersección entre múltiples vulnerabilidades.
  • La mayoría de los casos correspondieron a mujeres de 20 a 44 años (73 víctimas, 5,33 por cada 100 000 mujeres) y de 15 a 17 años (49 víctimas, 31,52 por 100 000 mujeres).

Entre otras tendencias, los resultados evidencian la vulnerabilidad extrema de las adolescentes. Un estudio del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) sobre violencia sexual en personas menores de edad en Cuba colocó sobre la mesa desafíos asociados a la prevalencia de la cultura patriarcal, los estereotipos de género y su impacto desde edades tempranas.

Acceso a la justicia

Las estadísticas de 2025 no son un fenómeno aislado. Investigaciones académicas previas ya habían documentado la magnitud de la violencia sexual en Cuba y las barreras que enfrentan las víctimas para reconocer lo que han sufrido a manos muchas veces de una persona cercana y, después, llevar sus casos ante la justicia.

Un estudio del jurista Lázaro Enrique Ramos Portal, publicado en 2022 en la revista Constructos Criminológicos, analizó 113 sentencias del Tribunal Supremo Popular entre 1974 y 2016, contentivas de 166 delitos sexuales, y aplicó una Encuesta de Victimización Sexual, una de las pocas fuentes estadísticas de acceso público sobre la temática en el país.

Los resultados evidenciaron limitaciones en el acceso a la justicia y la necesidad de modificaciones en la interpretación de las normas penales. Una actualización importante tuvo lugar en 2022 con la entrada en vigor del nuevo Código Penal, pero la respuesta para ser efectiva debe ser multisectorial e integral, incluyendo cambios culturales.

A pesar de los esfuerzos institucionales, como el proyecto en curso para crear servicios integrales y una línea telefónica para denunciar casos de violencia de género en 40 municipios del país, coordinado por la FMC con apoyo del Fondo de Población de Naciones Unidas y la Embajada de Canadá, se estima que persisten las barreras para el acceso a la justicia en casos de violencia sexual.

En un contexto de crisis multidimensional —que incluye colapso energético, deterioro del sistema de salud y precarización de la economía doméstica—, especialistas nacionales alertan que la desprotección de las mujeres suele profundizarse y crecen delitos como la violencia sexual, a menudo silenciados por el estigma y el miedo. (2026)

(Tomado de IPS/Cuba)

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