Españoles en Cuba con pies en polvorosa

Embajada de España en Cuba

La presión de las sanciones de EEUU y el deterioro económico aceleran la salida de empresas e instituciones españolas de la isla.

Aurelio Pedroso/La Habana

Cuando en febrero de 1898 el acorazado USS Maine voló en pedazos en la bahía habanera por una explosión interna y ello sirvió de pretexto para la intervención gringa, nadie pudo calcular que 116 años más tarde, a pocos metros del lugar ocurriese un acontecimiento que también propició la entrada gringa a la isla esta vez con la agencia CNN.

Caprichos de la historia. RTVE se retiraba de Cuba. El pequeño grupo de cubanos que laboraba allí no fue tratado con consideración alguna. Todos, al decir madrileño, a la puta calle, sin indemnización ni agradecimientos por el trabajo realizado. Antiguos corresponsales intentaron propiciar una decorosa solución ante los mandos de RTVE, pero fue infructuosa la gestión. El material fílmico grabado fue trasladado hacia Madrid por obra y gracia de correos diplomáticos.

Curiosamente, el local que poseían en la antigua Lonja del Comercio fue ocupado por CNN que hasta compró todo el mobiliario. Quien suscribe pudo ver la cinta de la agencia resguardando burós, libreros, butacas y a saber si hasta las tazas de café.

“Acompañaremos a Cuba en su desarrollo. Apostamos por ella” repetían en sus discursos empresarios de alto rango junto a políticos de diferentes matices que nos visitaban. Todo esto hasta que míster Trump minó el terreno y comenzó la retirada. Unas, a velocidad de liebre y otras en modalidad tortuga.

Demasiada presión y chantaje. Lógica y hasta comprensible la estampida. Es que hasta los “hermanos” rusos también flaquearon y los chinos se enmascararon en una retórica de palabras y advertencias en mandarín tal vez hasta mal traducidas.

Mi entrañable conocido, el abogado español Hermenegildo Altozano, amplio conocedor del tema Cuba, ha supuesto también que el lugar de las grandes hoteleras como Meliá podría ser ocupado por sus similares gringas, que Cuba se convertiría en el sitio preferido a visitar en el Caribe. Esto último nada revelador. Desde antes de la revolución, la isla poseía todos los atractivos que podían incitar a su visita.

En fin, que al decir madrileño, nos hemos quedado más solos que la una. Y así estamos, bajo una guerra de desgaste material y psicológico jamás vivida, de extermino pasivo, a la espera de mejores momentos porque en verdad, nadie sabe lo que ocurrirá en el futuro inmediato según se comporte el tema iraní.

(Tomado de El Boletín)

Deja un comentario