Cuba envejece sin cuidados a la mano

La oferta de cuidados para personas adultas mayores en Cuba resulta escasa, y más si estos deben ser permanentes.Foto: Archivo IPS Cuba

Las residencias privadas para la tercera edad fueron aprobadas en Cuba, un país envejecido donde los cuidados recaen mayormente en las familias y sobre todo las mujeres

IPS/La Habana

Cuba se reafirma como el país más envejecido de América Latina, con 27 % de personas de la tercera edad al cierre de 2025, las cuales demandan más cuidados de familias reducidas por la emigración y la baja natalidad, entre limitados apoyos estatales, de instituciones religiosas y fraternales y elevadas tarifas del sector informal y, ahora, del privado.

La oferta de cuidados para personas adultas mayores en Cuba resulta escasa, y más si estos deben ser permanentes. Mientras los planes para actualizar el sistema son recientes, bajo la sombra de la duda sobre su ejecución en un país con una policrisis profunda y más sancionado por Estados Unidos desde enero de 2026.

“Mi papá ya no puede estar solo en la finca, tiene casi 90 años. Mi hermana vive cerca pero ya no puede seguir cuidándolo entre su trabajo, una hija embarazada y las malas condiciones…. allá casi nunca hay luz (nombre local del servicio eléctrico)”, dijo a IPS Cuba Yanira Martínez, una trabajadora de una cafetería privada en La Habana, que debe trasladar a su padre anciano de la zona rural de la provincia de Villa Clara donde vive.

“Aquí tendrá una mejor calidad de vida y veremos cómo lo cuidamos mi esposo y yo, que no podemos dejar de trabajar porque nos morimos de hambre. Mi papá se vale aún por sí mismo pero no puede estar mucho tiempo solo”, amplió sobre los ajustes habituales en las familias cubanas con personas ancianas.

Baja oferta de cuidados

Justo este año está previsto el inicio del plan de acción 2026-2030 para la implementación del Sistema Nacional para el Cuidado Integral de la Vida, el cual quedó amparado legalmente por el Acuerdo 10275/2025 y el Decreto 109/2024, ambos del Consejo de Ministros.

Como parte de esa implementación, el pasado 26 de febrero fue publicado el Acuerdo 10249/2025 del Consejo de Ministros, que autorizó “la prestación por los actores económicos no estatales, de servicios de cuidados a personas adultas mayores o en situación de discapacidad”.

Así el sector privado se incorpora a una actividad realizada por las familias, el Estado, instituciones religiosas y fraternales y el sector informal.

El cuidado de la tercera edad en Cuba recae en las familias, sobre todo en las mujeres, incluso aquellos muy desgastantes de personas con Alzheimer o encamadas, en un país donde no son comunes las grúas y el alquiler de este equipo puede superar los 50 dólares por mes.

Las personas sin familiares que puedan asumir su cuidado en la vejez, suelen acudir a limitadas alternativas como los asilos y cuidadores estatales (de capacidad limitada), los pocos gestionados por iglesias e instituciones fraternales y acuerdos informales con personas que asumen su atención a cambio de dinero u otro bien como heredar una vivienda, que resultan riesgosos para ambas partes.

Según el Anuario Estadístico de Salud 2025, las personas adultas mayores albergadas en asilos estatales al cierre de 2024 eran solo 8 484.

Y la estatal Oficina Nacional de Estadísticas e Información indicó que ese mismo año el país contaba con 156 residencias estatales, 305 Casas del Abuelo (de régimen seminternado) y  11 549 personas recibían el servicio de asistente social a domicilio (pagado por el Estado para ancianos, personas enfermas o con discapacidad).

Operan aproximadamente otros 20 asilos en el país gestionados por iglesias e instituciones fraternales como el Hogar de Ancianos Santovenia (La Habana), de la orden religiosa católica Hermanitas de los Ancianos Desamparados; el Hogar de Ancianos “Daddy John” (Matanzas), de la Iglesia Soldados de la Cruz de Cristo; y el Asilo Nacional Masónico Llansó (La Habana), a cargo de las logias.

TaTamanía abrió la primera residencia privada para ancianos en Cuba amparada en el nuevo marco legal con la Residencia Senior, ubicada en el barrio El Vedado, en el municipio Plaza de la Revolución. (Foto: Tomada de redes sociales de TaTamanía).

Residencias privadas

Poco se conoce sobre cómo funcionan las nuevas residencias privadas para personas adultas mayores en Cuba, aunque parecen orientadas hacia personas con familiares en el exterior o locales de elevados ingresos, de acuerdo a la información recabada sobre la Residencia Senior TaTamanía, ubicada en el barrio de Vedado, en La Habana.

La residencia privada para adultos mayores, en situación de discapacidad o enfermas, gestionada por la mipyme TaTamanía en El Vedado, se convirtió en la primera de carácter permanente autorizada en Cuba bajo el nuevo marco legal.

TaTamanía comercializa servicios de cuidados para ancianos en dólares (USD), euros y transferencia hacia una cuenta en República Dominicana con un cinco % de interés por trámites bancarios.

De acuerdo a la información recopilada por IPS Cuba, el servicio diurno tiene un costo mensual de 500 USD o euros sin transporte y de 600 cuando incluye traslado, mientras que la estancia temporal o permanente asciende a 985, monto que deberá abonarse al momento de iniciarse el servicio.

Esta agencia de cuidados, desde su creación en 2023 por la doctora Yadira Álvarez y el ingeniero Rolando Pérez, solo podía ofrecer asistencia a domicilio y en centros hospitalarios.

La información proporcionada en su página de Facebook puntualiza que la Residencia Senior en El Vedado ofrece gestión y administración de medicamentos prescritos por el médico, control diario de signos vitales y tratamientos, menús adaptados a necesidades dietéticas, apoyo en higiene básica y actividades recreativas, grupales y socioculturales.

No obstante, fuentes consultadas por IPS Cuba, precisaron que la agencia no funciona como una institución de asistencia médica, por lo que no admite a personas con patologías descompensadas ni con procesos infecciosos activos.

Residencia Senior celebró el pasado 8 de junio un mes de fundada (Foto: Tomada de redes sociales de TaTamanía).

Normas para hogares privados de personas adultas mayore

Una búsqueda realizada por IPS Cuba no identificó hasta el cierre de esta nota nuevas iniciativas privadas además de la Residencia Senior de TaTamanía.

La normativa legal que las permite atribuye al Director General de Salud Municipal la función de entregar el aval donde se certificará “que se cumplen los requisitos previstos para prestar estos servicios, de conformidad con lo regulado por el Ministerio de Salud Pública”.

Dichos servicios tendrán lugar bajo las modalidades de residencias “de cuidados diurnos”, “de cuidados permanentes” y “de cuidados diurnos y permanentes”.

El instrumento jurídico regula que los titulares de la actividad deberán ofrecer al menos 10 % de las capacidades habilitadas a las personas de interés social, por su condición de vulnerables; en estos casos se paga la tarifa establecida por el Ministro de Finanzas y Precios para las casas de abuelos y hogares de ancianos estatales certificados.

Se aclara, además, que en casos de insolvencia económica avalada, según los procedimientos establecidos, el pago total o parcial del servicio se realiza a través de la Asistencia Social, los cuales son hasta el momento en pesos cubanos y subvencionados.

Posterior a la resolución de febrero se publicaron el 21 de abril de 2026 otras dos resoluciones en la Gaceta Oficial No.35 Ordinaria, que definen con mayor precisión los requisitos sanitarios, estructurales y operativos para estos servicios.

La Resolución 247/2025 del Ministerio de Salud Pública establece las premisas para el funcionamiento y control de los servicios de cuidados autorizados a ofrecer por actores económicos no estatales a las personas adultas mayores o en situación de discapacidad.

Indica que la capacidad máxima es de 60 personas a cuidar por local, garantiza el respeto a la dignidad y la autodeterminación de las y los beneficiarios, propicia un entorno accesible para la movilidad, comunicación e información y vela por el derecho de las personas cuidadoras al disfrute de los derechos consagrados por la legislación laboral vigente.

Establece también que el Ministro de Salud Pública garantizará la atención médica y estomatológica de los beneficiarios, y desarrollará y controlará la capacitación y acreditación de las personas que ejercen la actividad, a través de las escuelas para personas cuidadoras, entre otras funciones.

En tanto, la Resolución 50/2026 del Ministerio de Finanzas y precios estableció la tarifa de 500 pesos cubanos (poco menos de un dólar en las diferentes tasas de cambio vigentes), para el curso obligatorio de capacitación que imparten las escuelas de cuidadores para el ejercicio de la actividad en el sector no estatal. (2026)

(Tomado de IPS/Cuba)

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