Llamadas de ultratumba: ¡Y ganó España!

Pasaportes españoles en Cuba

Aurelio Pedroso/La Habana

Las conversaciones telefónicas en Cuba se han convertido en recitales de angustia, con voces tan apagadas y sufridas que parecen llegar desde lo más profundo de una sepultura, pero para muchos en la isla la victoria de este domingo sobre Argentina fue una excepción que levantó no pocos ánimos.

-¡Ganamos! -se escuchaba en los celulares

Es que, desde hace buen tiempo, el fútbol parece destinado a sustituir la pasión nacional por el béisbol. Cada vez menos aficionados a  un partido y no se hable de jugar en algún terreno donde cuando no faltan pelotas están ausentes los implementos para tan exigente de deporte. En cambio, para el fútbol basta con una pelota y dos largas varas que delimiten la portería.

Y por otra parte, la descendencia de españoles en Cuba la convierte en la segunda nación después de, curiosamente, Argentina. Basta una mirada eventual a las oficinas consulares para corroborarlo.

En última instancia, un cubano en España es eso, un cubano. Un argentino, junto a otras nacionalidades, es un sudaca.

Por todo ello y más, el festejo por la victoria la gente se lo tomó en grande a pesar del rosario de dificultades en el día a día en que viven.

Restaurantes y bares privados se encargaron de hacer ofertas para presenciar en pantalla grande el partido. A última hora ya no había sitio. Algunos hoteleros estatales no perdieron ocasión. Por elevadas cifras, inalcanzables para la mayoría, fueron habilitadas las piscinas para el match que devino un encomiado esfuerzo para ambos contendientes por la Copa y deleite de los aficionados.

La victoria ibérica fue cubana también. Sobraban motivos y deseos.

(Tomado de El Boletín)

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