Félix López/Andalicía
A la atención del Primer Ministro Manuel Marrero:
El rechazo y la molestia de una parte importante de la sociedad cubana por la aparición de Raúl Guillermo Rodríguez Castro (alias El Cangrejo) como negociador del Gobierno cubano ante la administración Trump, solo había tenido una respuesta (no oficial) en un post de Elier Ramírez Cañedo, vice jefe del Departamento Ideológico del Comité Central del PCC, apuntando, entre otras cosas, a una supuesta operación mediática desde los Estados Unidos: «Las manipulaciones y mentiras, el periodismo amarillista, en torno a Raúl Guillermo, como interlocutor del lado cubano, por decisión de la máxima dirección del país, responden a ese objetivo».
Fue la primera vez que alguien con cargo en el Partido Comunista reconoció al Cangrejo como «interlocutor del lado cubano» y «por decisión de la máxima dirección del país». Unas horas después, utilizando la red social X, el Primer Ministro Manuel Marrero Cruz ha dejado un inquietante hilo sobre el asunto:
Escribió Marrero: «Como ha expresado el Presidente @DiazCanelB, en correspondencia con la consistente política de la Revolución se han sostenido conversaciones con representantes del gobierno de EEUU, orientadas a buscar soluciones, por la vía del diálogo, a las diferencias bilaterales».
«Nunca ha sido ni es práctica del liderazgo de la Revolución responder a las campañas especulativas sobre estos asuntos, que se desarrollan como parte de un proceso muy sensible».
«El equipo de trabajo conformado para esta responsabilidad estratégica cuenta con la confianza, el apoyo y el mandato del General de Ejército y del Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, @DiazCanelB».
«Los asesinatos de reputación, las manipulaciones y los llamados a la desunión y la fractura responden a un plan bien diseñado para generar incertidumbre y desconfianza. Cada paso, en este momento histórico determinante, es en defensa de la Revolución y de nuestra soberanía». (fin de la cita)
Entiendo que el Primer Ministro Manuel Marrero eligió X para informar a la opinión pública sobre el tema de marras. No menciona al Cangrejo, pero está implícito en lo que llama «equipo de trabajo conformado para esta responsabilidad estratégica». A nadie con dos dedos de frente y compromiso con Cuba se le ocurriría cuestionar que exista un diálogo en marcha. El pueblo de Cuba necesita que pasen cosas lo más pronto posible y respirar, vivir. Pero aún en esa disyuntiva muchos nos negamos a que un tema de tanta importancia histórica y de soberanía nacional esté en las manos, al menos de manera visible, de una persona fuera de la institucionalidad (de Gobierno, de Partido y de liderazgo o reconocimiento popular alguno). ¿A quién se le ocurrió la idea de que El Cangrejo era un representante legítimo de los cubanos? ¿No hay nadie más en el servicio exterior, en el partido, en la academia? ¿Está preparada esta persona para conseguir algún acuerdo en beneficio de la Patria y no a título personal o familiar?
Desde 2018 se han sucedido, uno tras otros, errores internos que se suman a los efectos devastadores del bloqueo. Sumemos este error político de consecuencias letales, porque hace metástasis en la moral de la gente, porque desnuda el nepotismo, porque deja entrever fisuras peligrosísimas en la institucionalidad. Decir que «nunca ha sido práctica del liderazgo de la Revolución responder a las campañas especulativas» no es una licencia para callar. El que calla otorga. Y en todo caso, no le respondan al enemigo, pero sí a los cubanos que dedicamos más de medio siglo a un proceso revolucionario en el que creímos. Explíquenle al científico que va en bicicleta a inventar una vacuna, porqué su futuro está en las manos y en la negociación de una persona que se comporta y vive como un nuevo rico más de cualquier burguesía bananera.
Ya nos ha dicho Marrero que el equipo secreto (del que forma parte visible El Cangrejo) cuenta con la confianza, el apoyo y el mandato de Raúl y Díaz Canel. Y para calmarnos dice que el revuelo creado se trata de «asesinatos de reputación, manipulaciones y llamados a la desunión». Usted no ha entendido el sentir de muchos cubanos o cree que puede tratarnos como tontos. El rechazo a Raúl Guillermo Rodríguez Castro no obedece a ningún asesinato de reputación. No hace falta porque la reputación de El Cangrejo se suicidó en las imágenes de aquel yate de recreo, con chicas y abundante comida, mientras Raúl Guillermo exteriorizaba a los cuatro vientos su sueño americano: «Aquí estamos como en Miami», decía.
¿De qué reputación estamos hablando? El perfil de USA Today sobre El Cangrejo debe tener muchas verdades, fantasías y mentiras a borbotones, pero lo que no acabamos de entender es que hace Raúl Guillermo hablando en nombre de Cuba y de los cubanos. ¿Cómo se explica tamaño disparate? Hasta los tipos más diabólicos de la CIA deben de estarse descojonando de la risa, porque saben que alguien en la Isla está haciendo mejor que ellos su trabajo. Por eso, señor Primer Ministro, le aconsejo, de cubano a cubano, si no tiene algo más convincente que decirnos es mejor que permanezca callado. No intente aclarar con esos argumentos, porque ha oscurecido más el asunto.
(Tomado del Facebook del autor)


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