¿Qué piensa el cubano con una hora de electricidad al día?

Astas en huelga general y mosquitos en desenfrenado festín

La escasez de combustible, los problemas de abastecimiento y el deterioro de los servicios alimentan el sentimiento de agotamiento entre los ciudadanos.

Aurelio Pedroso/La Habana

La crisis económica, la escasez de combustible, los apagones y el deterioro de los servicios básicos conforman un escenario que ha llevado a buena parte de la población cubana a vivir en un estado permanente de incertidumbre y desgaste.

Lo primero, que amaneció vivo gracias al santo de su preferencia o la religión que profese mientras que los ateos que se lo auto agradecen a la capacidad de resistir con condiciones extremas.

Lo segundo, que le resulta ya en extremo crítico continuar viviendo así, a la espera de que algo debe pasar para ganar en sosiego. Y, desde luego, llegan otros pensamientos tan dañinos que pueden provocar un accidente cerebro-vascular.

Tal vez el siguiente sea hasta cuándo será esta agonía que resta fuerzas para continuar un camino minado totalmente de obstáculos locales y foráneos que van desde la salud psíquica, la alimentación, los medicamentos y servicios hospitalarios, el transporte, los precios celestiales y jubilaciones y pensiones insuficientes tan siquiera para un día de compras.

El cerco petrolero impuesto por el gobierno estadounidense es un auténtico acto de genocidio para la población. Desde hace buen rato ya causa los efectos esperados de crear malestar e inconformidad con el gobierno porque la gente, por el simple acto de criticar y maldecir lo hace contra cualquiera dentro o fuera de la isla.

Nulo el apoyo de los llamados oficialmente amigos y aliados. Pura palabrería diplomática y consoladora sin efecto práctico alguno. La última donación fue un poco de arroz y frijoles. De los denominados “vulnerables”, esa suerte de muertos vivos, la historia de quien ha recibido hasta ahora un kilo de frijoles negros o un paquetito de diez galletas saladas.

En pocas palabras y aunque les moleste a las autoridades, lo más parecido a un sálvese quien pueda, hipótesis comprobable poniendo un pie en la calle…

(Tomado de El Boletín)

Deja un comentario