Por Joaquin Benavides Rodríguez *
Me leí dos veces las 178 Trasformaciones Económicas y Sociales agrupadas en los 23 ejes temáticos. Algún lector pudiera decir que, en algunos aspectos, la redacción está muy detallosa, pero si es para que todos lo entendamos bien y no para que algún burócrata limite su significado, se justifica el detalle.
Puedo afirmar sin que me quede nada por dentro, que lo que expresa este documento es lo que requiere la economía cubana en este momento histórico. Introducción del Mercado regulado por una planificación no burocrática, que todos los actores de la economía operen en condiciones de igualdad y que no quede un solo cubano o cubana desamparado. El Modelo Socialista cubano no puede dejar a nadie desamparado sujeto a las reglas del mercado. El Socialismo sin Mercado fracasa, y sin Solidaridad deja de ser Socialismo.
Ya está pintada la paloma. Ahora habrá que hacer que coma y que comience a volar.
Con todo respeto para la dirección del Partido, la tarea más inmediata le corresponde. Evaluación a fondo de los cuadros de dirección del Primer Nivel del Gobierno que tendrán la responsabilidad de organizar y secuenciar los pasos para que comience a la mayor brevedad. Debe incluir la figura del Primer Ministro. Es la figura estatal en quien recaerá la responsabilidad de introducir ordenadamente y aplicar la Reforma con sus 178 Transformaciones económicas y sociales. No me corresponde evaluar sus posibilidades para conducir un cambio tan trascendente. Le corresponde al Partido y tengo confianza en que lo sabrá hacer con inteligencia y justicia. También se debería evaluar las condiciones de todo tipo, de los que se propongan a la Asamblea Nacional para ocupar las nuevas responsabilidades al frente de los Organismos Centrales del Estado. Adquirirá, en mi opinión, la máxima importancia, evaluar a cada uno de los que deban ser propuestos para presidir los Gobiernos municipales en las nuevas condiciones. Cada uno de ellos será un elemento imprescindible para que la Reforma triunfe. Estarán sometidos a la vigilancia critica de la población. Y no solo en los aspectos técnico/económicos de la Reforma. Si la basura continúa acumulándose en las calles, y nadie la recoge aunque sea con carretillas o con carretones con mulos, la población llegara a la conclusión correcta, de que la Reforma no está funcionando bien. Y la actuación sobre el funcionario inepto, que no sea capaz de comprender las opiniones negativas de la población debería ser indicativo de que la Reforma ha significado un cambio.
Sera muy importante que la población perciba enseguida que este no es un Plan de medidas más, como las decenas que se han aprobado en estos últimos años y que no han pasado de su explicación por los ministros correspondientes en la Mesa Redonda, presididas por Randy Alonso, sin que nunca haya convocado a los mismos ministros para que explicaran porque sus planes de medidas no funcionaron. Ahora no podría ocurrir igual. El Presidente ha asegurado, y yo creo en su palabra, de que va a haber control y exigencia de responsabilidades. Debería todo comenzar ya. No esperar que la Burocracia indique que ya se puede y que mientras tanto los inspectores en todo el País sigan poniendo multas, extorsionando y ¨cobrando el barato¨.
Para los jóvenes de hoy, y también para los no tan jóvenes, pero que nacieron después del Triunfo de la Revolución, cuando ya se había realizado la Reforma Agraria y se habían realizado las grandes nacionalizaciones, la Reforma Económica y la introducción del Mercado regulado por la Planificación, podrá significar, con toda seguridad, la Revolución de la cual podrán sentirse orgullosos en el futuro y contarles a sus hijos, como cambio al País, lo hizo invulnerable económicamente, y creo las condiciones para un verdadero Socialismo, con innovación, sin explotación del hombre por el hombre, pero también sin pobreza ni necesidades insuperables para el Desarrollo. Podrán construir un Verdadero Socialismo, utilizando las posibilidades que brinda el mercado, que también puede ser socialista.
28/06/26
*Joaquín Benavides Rodríguez. Ocupó el cargo de Jefe del Departamento económico del Comité Central (1977- 1980). El de Ministro- Presidente del Comité Estatal de Trabajo y Seguridad Social de Cuba (1980-1986). Fue Ministro de Gobierno y Presidente de la Comisión Nacional del Sistema de Dirección de la Economía (1986-1991). Entre 1991 y 2003 ocupó el cargo de Viceministro de Economía del Ministerio de Transporte.
(Tomado de Cuba y Economia)


Deja un comentario