El capital estadounidense se acerca al control de los activos de Sherritt en Cuba.

Sherritt International ha firmado un acuerdo de exclusividad de 120 días con Gillon Capital para negociar la colocación privada anunciada el 20 de mayo: una opción ( warrant ) que permitiría a Gillon adquirir hasta el 55% de la minera canadiense. Gillon es la oficina familiar de Ray Washburne, exfuncionario de la primera administración Trump.

La Orden Ejecutiva 14404 (1 de mayo) amplió las sanciones y, el 7 de mayo, Washington designó a la empresa conjunta Moa Nickel, lo que llevó a Sherritt a suspender su participación directa y anunciar primero el cierre de sus negocios en Cuba, para luego retractarse días después a favor de esta negociación.

Aún quedan muchos asuntos por resolver: la documentación final, la aprobación de la Bolsa de Valores de Toronto y, sobre todo, la licencia de la OFAC; la «no objeción» del Departamento de Estado a las negociaciones no es lo mismo. Si se concreta, el resultado sería sin precedentes: una empresa estadounidense controlaría las empresas conjuntas de Sherritt con el Estado cubano. Y no solo en la minería de níquel y cobalto (Moa, 50%): también en la generación de energía, a través de su participación de un tercio en Energás, que suministra cerca del 15% de la generación total, opera plantas en Varadero, Boca de Jaruco y Puerto Escondido, y tiene su contrato de generación extendido hasta 2043.

Al mismo tiempo, la minera canadiense anunció el cierre temporal de su refinería en Fort Saskatchewan debido al agotamiento de sus reservas de materia prima. El suministro provenía de la planta que operaba en Moa (Cuba), la cual se encuentra inactiva desde finales de febrero de 2026.

Fuentes: Sherritt International | USNews |

(Tomado de Cuba Economic Review )

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