El euro y el dólar salvan y hunden a muchos cubanos

Dólares y euros

La escalada de las divisas dispara los precios y agranda la brecha entre quienes tienen acceso a moneda fuerte y quienes dependen del peso cubano.

Aurelio Pedroso/La Habana

Aquello tan viejo como andar a pie, que reza “tanto tienes, tanto vales” tiene ahora mismo una vigencia extraordinaria en la isla cuando su moneda nacional vive una depreciación como nunca antes.

El “poderoso caballero” que mencionara Francisco de Quevedo hace tres siglos y tanto, hace y deshace. Y lean este atrevimiento, manda más en Cuba que el propio gobierno.

Basta media vez que ambas monedas suban en el mercado informal -y lo hacen a diario-, para que los precios tomen alturas celestiales no asequibles a la gran mayoría de la gente.

El euro batiendo récord y la moneda gringa queriendo imitarla. El primero, rondando los 770 pesos cubanos mientras el segundo, en torno a los 670.

Los dedicados al cambio de divisas, penados por la ley hasta la promulgación de las recientes medidas y ahora con posibilidades de oficializar su labor, alegan en estos días la imposibilidad de hacerlo por ausencia de moneda nacional.

En el acto, “ipso facto”, como decía mi abuela cuando convocaba a la mesa, no hay trabajador por cuenta propia o privado que no eleve el precio del servicio o la oferta. Lo hacen todos, Los que venden alimentos, el jardinero, el transportista en su triciclo eléctrico y hasta quien rellena mecheros o fosforeras. Te lo justifican con pocas palabras:

-Subieron el euro y el dólar.

La diferencia entre los unos y los otros es visible cuando se toma la calle. No son todos los que pueden acceder a la moneda fuerte y deben contentarse con salarios, jubilaciones y pensiones que causan penas y otros males.

(Tomado de El Boletín)

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