Cuba encima de una gigantesca alfombra roja

Camino cubano cubierto de flores de flamboyán

El presidente cubano plantea cambios en turismo, comercio exterior, inversión extranjera y sector privado bajo presión de EEUU.

Aurelio Pedroso/La Habana

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, ha anunciado un paquete de reformas económicas, comerciales y financieras para intentar reactivar la economía de la isla en uno de sus momentos más críticos.

Y no para recibir a personalidades de la política, el arte o cualquier otro quehacer, sino para permitir el deleite visual de gente común y corriente en ciudades y campos donde ahora mismo florece el flamboyán, el árbol de más colorido en este mundo.

Junto a este espectáculo de la madre naturaleza, que por suerte no se rige por caprichos de nadie ni “orientaciones” superiores, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel, en encuentro con la prensa nacional, hizo muy importantes revelaciones de cambios económicos, comerciales y financieros que, como era de suponer, encontró sus defensores, críticos y detractores dentro y fuera de la isla.

De pura memoria, sin un papel en mano que le auxiliara ante una zancadilla de la memoria, anunció un racimo de reformas tan válidas como necesarias, que sólo el tiempo, que no abunda dada la metástasis económica que padece la isla por el recrudecimiento de las medidas de la Casa Blanca y la tibieza para tomar decisiones radicales en su momento, se encargará de confirmar el éxito o fracaso de ese propósito.

No pocos coincidirán que se trata del ahora o nunca, cuando ya estamos, como en el boxeo, pegados a las cuerdas y no se escucha el sonar de la campana.

Algo llamó la atención del televidente. Fue el rostro visiblemente cansado del presidente. Mucho antes de esta  nueva arremetida estadounidense que comenzó en enero con el secuestro del presidente Maduro, le pregunté a un prestigioso médico que en su hoja de servicios tiene la atención a grandes personalidades en Cuba y el exterior, si acaso el presidente no precisaba de un inductor al sueño dada la gran responsabilidad que tenía sobre sus hombros. Sin dudarlo me lo confirmó.

Momentos en extremo delicados y críticos ya sean por intimidar o realmente hacerlo con otra intención agresiva, llama la atención las tantas visitas de altos jefes militares a la base naval de Guantánamo, un preludio de agresión a tener en cuenta.

Por unas semanas tendremos “alfombradas” nuestras aceras, jardines y calles tal como hacen en Guatemala durante la Semana Santa. La acacia roja, como también se le conoce, pudiera ser un mensaje a descifrar si viene o no el lobo o la llegada de mejores y salvadores momentos…

(Tomado de El Boletín)

Deja un comentario