Félix López/Andalcía
En estos días tan oscuros para Cuba cualquier instante de felicidad que vivas por ahí y cuentes en las redes puede pasar como una obscena ostentación.

Pero estar a casi ocho mil kilómetros de La Habana y tener la suerte de encontrarte en tu pueblo de adopción, al lado del Mediterráneo, con un concierto del showman Roly Berrío, y que sea en un restaurante-bar llamado La Pelota (emprendimiento de talentosos jóvenes), con el aura de la familia Pimienta y Marta Campos en primera línea de público es como una orgía de la cubanidad. Gracias a Roly, Marta y Alexis Díaz-Pimienta por habernos levantado en peso y llevarnos a sobrevolar la música, la poesía y la vibra de una Isla con la que cargamos a todas partes.

Hoy la paramnesia y el arte hicieron la magia de llevarme por tres horas a Cuba.
PD: Si quieres sentir lo mismo y andas por Andalucía consulta el perfil de Axel Pelota y no dejes de pasar por allí.
(Tomado del Facebook del autor)


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