Cubanos frente al Consulado español de La Habana entregando firmas para la agilización del Anexo VII de la ‘ley de nietos’
Audios a los que ha tenido acceso ‘Infobae’ explican los pagos para agilizar las citas en el Consulado de La Habana. La Asociación de Descendientes Españoles en el Mundo denuncia al ministerio “por vulneración sistemática de derechos fundamentales en el procedimiento de acceso y tramitación de solicitudes de nacionalidad española”
Por David Fernández
“La reserva de citas para los diferentes servicios consulares es gratuita”. El Consulado General de España en La Habana (Cuba) lo deja claro en su página web. Sin embargo, grabaciones a las que ha tenido acceso Infobae dejan claro que existe una especie de ‘puerta trasera’ para intentar acceder más rápido a los trámites que gestiona esta delegación diplomática, colapsada desde que el Gobierno de Pedro Sánchez aprobó la Ley de Memoria Democrática, también conocida como ‘ley de nietos’. Basta con pagar 300 euros o 300 dólares para que te gestionen la cita de una manera más ágil. “Esto es un chiringuito muy bien armado”, señala Estela Marina Pérez, presidenta de la Asociación de Descendientes Españoles en el Mundo (ADEM), que acaba de acudir a los tribunales de Madrid denunciando estos hechos, además de pedir explicaciones al Consejo General de la Ciudadanía Española en el Exterior, que depende del Ministerio de Seguridad Social, Inclusión y Migraciones.
Y es que precisamente, en estas grabaciones, alguien en nombre de la delegación cubana de este Consejo explica cómo conseguir un visado por residencia, que permite llegar a España con una residencia legal por cinco años. Para explicar todo este lío burocrático hay que poner un poco de contexto. El plazo para presentar las solicitudes para obtener la nacionalidad española a través de la ley de nietos finalizó en octubre de 2025. Pero muchos hijos mayores de los que han solicitado la nacionalidad se han quedado fuera, y por eso ahora piden visados para salir de Cuba, donde la situación económica y la amenaza de EEUU dibujan un panorama poco esperanzador. “Esto es una locura, Chiqui, una locura”, explica en estos audios una especie de gestora del Consejo que se ofrece a gestionar las citas para empezar a gestionar el visado.
“Con esta modalidad de visado se está enviando la solicitud de credenciales a Madrid y a los nueve días me mandan las credenciales de ese tipo de visado”. La credencial es una clave para solicitar la cita. “El único problema del visado es que yo no hago cita, porque esas citas las hace el informático que trabaja conmigo, que vive en La Habana. Es una locura, mija, porque todo el mundo quiere lo mismo”, señala esta especie de gestora a una ciudadana cubana que quiere una cita. “Se están cobrando esas citas, él está cobrando 300 dólares o el equivalente en euros o el equivalente en moneda nacional”. Él es un informático que se llama Julio. “Julio va a entrar al sistema (…) taca, taca, taca, para una visa de residencia por cinco años”. Pero antes necesita las credenciales. “Julio, ya tenemos credenciales de fulana. Ah, ya, bárbaro, ¿pa qué día da la cita? Tal día. Ya ese día la cita se va para La Habana, entrega su expediente y a los 15 días, le visan el pasaportico y se va cuando le da la gana y ya», explica la gestora, que no deja claro dónde trabaja Julio, el informático.

Colas en el Consulado español de La Habana
En este caso, la joven que pagó los 300 dólares consiguió la cita, pero al tramitar el visado en el consulado le dijeron que faltaba un documento. “Yo simplemente lo que hago es que regalo mis conocimientos. Armar un expediente, todo eso lo hago gratis. ¿Sabes por qué? Porque yo trabajo para el Consejo de Residente Español [el Consejo General de la Ciudadanía Española en el Exterior] y yo no puedo cobrar nada», señala esta gestora cuando la joven cubana le pide explicaciones tras gastare 300 dólares. “Quién cobra eso es el informático de La Habana, que vive frente con frente al Consulado, que no tiene nada que ver nada con el Consulado de España, pero es un muchacho muy serio y es el joven que me hace todas las citas con las que yo trabajo con mis clientes. Si mi cliente quiere regalarme cien dólares, problema de ellos. Si quiere regalarme un lapicero, es problema de ellos. Pero yo no cobro nada. Quien cobra esos 300 dólares es Julio”, que no se especifica cómo consigue las citas que luego vende. “Yo llevo 16 años trabajando para el Consejo de Residente Español y yo no puedo cobrar nada, pero lo cobra él”, vuelve a repetir.
Más de 150.000 solicitudes
La ‘ley de nietos’ reconoce varios supuestos para poder registrar solicitudes: han podido acogerse a ella los hijos y nietos de exiliados por “razones políticas, ideológicas, de creencia o de orientación e identidad sexual” que perdieran o renunciaran a la nacionalidad, también los hijos de mujeres que la perdieron por casarse con un extranjero, y los hijos de quienes adquirieran la nacionalidad en virtud de la ley de 2007. La verdad es que la norma extiende su aplicación a los “nacidos de padres o abuelos originariamente españoles”, es decir, de quienes emigraron independientemente del motivo. Cuántas solicitudes se registraron en La Habana hast octubre de 2025. No hay datos oficiales. Este diario ha hecho esta pregunta a Exteriores, sin respuesta. El Defensor del Pueblo habla de 115.000 hasta abril de 2025. ElDiario.es publicó en marzo de 2026 que la cifra era de 138.000.
La asociación ADEM ha presentado en Madrid una demanda contencioso-administrativa por inactividad de la administración contra el Consulado de La Habana “por vulneración sistemática de derechos fundamentales en el procedimiento de acceso y tramitación de solicitudes de nacionalidad española, y la omisión por parte de la Administración de su deber legal de garantizar el ejercicio efectivo del derecho a la nacionalidad”. Acusan a este consulado de una gestión “ineficaz y caótica, caracterizada por un sistema opaco, carente de garantías y de publicidad adecuada, y por una grave insuficiencia de medios humanos y técnicos. Ello ha impedido que los solicitantes obtengan las credenciales necesarias para acceder al sistema de cita previa, incluso tras más de un año y medio de intentos continuados para ejercer su derecho”.
“Las citas del consulado son gratis, pero frente al consulado se venden las citas a 300 euros. Por eso no hay citas. Ahora están llegando las credenciales solicitadas en septiembre de 2024, es decir, las claves para pedir una cita. En pleno siglo XXI. Exteriores engaña a la gente, nadie contesta cuando reclamas”, explica Estela Marina Pérez. “La mala organización, la ausencia de respuesta y la gestión deficiente del Consulado han propiciado además un mercado negro de citas y credenciales, donde terceras personas se lucran ofreciendo accesos a cambio de dinero, fenómeno directamente vinculado a la inacción institucional”, señala la demanda judicial presentada, que ha caído en el juzgado número 34 de Madrid. Este diario ha trasladado al ministerio de Asuntos Exteriores algunas cuestiones que, al cierre de esta información, no habían sido respondidas.
En septiembre de 2025, la comunidad de descendientes se personó ante la Ventanilla de Asuntos Generales del Consulado con una reclamación con más de 1.760 firmas de afectados por la inoperancia del sistema de credenciales. Nunca hubo respuesta. La asociación ADEM también ha escrito a la presidenta del Consejo General de la Ciudadanía Española en el Exterior para informar a este organismo que habían presentado una petición en el Senado “solicitando una medida excepcional y temporal que permita la presentación y registro telemático de expedientes de nacionalidad sin dependencia exclusiva de cita presencial consular, especialmente para los expedientes en Cuba y Argentina”. Tampoco ha habido respuesta del Consejo. Sí del Senado, señalando que estudiará la petición.
1,1 millones en refuerzos de personal
Como ya publicó este diario, el ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación firmó un contrato con el Grupo Empresarial Palco, una firma del Gobierno cubano, para poder tramitar todas las solicitudes que se han recibido en el consulado español en La Habana para tramitar los expedientes de nacionalidad que avala la Ley de Memoria Democrática. España ha desembolsado 1.131.295 euros para que Cuba facilite al consulado “fuerza de trabajo”. El contrato, firmado en enero de 2025, tiene una duración de 25 años. ¿Cuánto personal ha reforzado el consulado de La Habana? Desde Exteriores no hay respuesta.
“El problema no es solo el contrato. Pese a ese refuerzo, la situación de los descendientes en Cuba sigue siendo crítica: credenciales paralizadas, expedientes sin recepción efectiva, inscripciones de nacimiento demoradas, familias partidas y Anexos VII de hijos mayores atrapados en una espera humanamente insoportable”, denuncian desde ADEM. Porque aquí hay otro problema añadido, el Anexo VII. Este anexo permite que un hijo tramite con su padre la solicitud de nacionalidad, pero en realidad este proceso está fragmentando familias, ya que estos hijos no tramitan su expediente de forma paralela a la del padre. Todo lo contrario, la de los hijos se alarga, de media, 18 meses más porque se tramita como un expediente diferente que no se empieza a cumplimentar hasta que se cierra el del progenitor.

El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares. (Foto: Eduardo Parra – Europa Press)
En resumen: el Anexo VII es el formulario clave que permite a los hijos de nuevos ciudadanos españoles (reconocidos por la ‘Ley de Nietos’) tramitar también su propia nacionalidad. El 3 de junio de este año, 1.268 de estos hijos presentaron en el Consulado de La Habana una petición formal para pedir que estos expedientes se agilicen con el objetivo de “que los hijos salgan conjuntamente con el progenitor y así evitar esperas de 18 y 19 meses”. Y todo ello en un contexto económico y político muy especial en Cuba, donde una grave crisis energética provoca que los apagones y restricciones, averías, limitaciones de combustible y medidas de racionamiento sean en pan de cada día. Lo que impacta de forma directa en la movilidad interna, la logística familiar y la capacidad material de comparecer presencialmente a citas, especialmente desde provincias.
La necesidad hace que la picaresca aflore. No solo se cobra por tener una cita en un consulado donde esa cita debería ser gratuita. Al haber graves problemas de movilidad, los desplazamientos al Consulado de La Habana constituyen otro tipo de negocio. Sobre todo si hay que viajar desde otras provincias. Iris, 30 años, señala a este diario que ha tenido que pagar 600 dólares por un transporte que la llevase desde su casa en Jatibonico, municipio de la provincia de Sancti Spíritus». Hay 383 kilómetros de distancia. “Una vez en el consulado, encima tuve que pagar a un colero porque había mucha demora para poder entrar antes. Todo eso para entregar mi Anexo VII. La vida en Cuba está muy, muy difícil. Necesitamos que los Anexos VI sean adelantados”, sentencia Iris.
(Tomado de Infobae.com)


Deja un comentario