Pedro Monreal
La alta prioridad oficial de la inversión turística en Cuba en un prolongado contexto de reducción de visitantes internacionales es irracional desde una perspectiva económica: ignora señales de mercado, bajo retorno de inversión, y costo de oportunidad extremo.

Uno de los peores efectos de la excesiva inversión turística en Cuba ha sido la coexistencia del superávit hotelero con el déficit de alimentos de base nacional. El ninguneo de la inversión agropecuaria es la decisión continuada más desatinada de política económica reciente.

No es irracional querer divisas, lo irracional es hacerlo de manera tan ineficiente y perjudicando la seguridad alimentaria. Quizás alguna de tres razones pudiera explicar la pifia: incompetencia técnica, estulticia burocrática, o captura de rentas por determinados actores.
(Tomado de cuenta X del autor)


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