LOS CUBANOS VUELVEN A PROTESTAR EN LAS CALLES

Manuel Juan Somoza /La Habana

Mayo despertó con luz eléctrica, al menos en La Habana, y cientos de miles de cubanas y cubanos en las calles, en una jornada de apoyo al rumbo trazado en Cuba, ante la decisión del presidente Donald Trump de torcerlo a la fuerza y una proliferación de partidos políticos y candidatos presidenciales listos en Miami por si llegara ese momento.

En un país con el Socialismo como destino afincado en la Constitución, aunque todavía no esté claro cómo realizarlo para que sea próspero y sostenible a 45 minutos de vuelo entre Miami y La Habana, las celebraciones por el PRIMERO DE MAYO devinieron parte del santoral político nacional desde el triunfo de la Revolución en 1959.

Día de asueto, de festejos y de movilizaciones masivas que con el paso de los años se convirtieron en otra manera de mostrar la capacidad movilizativa de la Revolución, y que en esta ocasión tuvo una connotación dramática debido a que se realizó en una Cuba cercada por Estados Unidos -enemigo ancestral- donde la gente debe equilibrar hasta para alimentarse y llegar al día siguiente.

Las marchas se registraron en las 15 provincias, y en La Habana el despliegue comenzó sobre las TRES DE LA MAÑANA en los municipios de donde cubanas y cubanos comenzaron largas caminatas hacia la Tribuna Antimperialista “José Martí”, a un costado de la Embajada de EU, frente al emblemático malecón.

Para la movilización de los municipios distantes se acudió a los ómnibus que escasean en el día a día a falta de combustible – también motivo de críticas – y en la tribuna se anunció que 6,2 millones de cubanos firmaron con nombre y número de Carnet de Identidad la promesa de DEFENDER LA PATRIA Y LA PAZ.

Y mientras eso ocurría en la isla, del otro lado del golfo, NADIE O POCOS le daban importancia. Trump y sus asociados inmersos en la búsqueda de una salida a la guerra contra Irán que parece habérsele ido de las manos y los cubano-americanos de derecha haciendo mil planes para que, después de que los marines arrasen a los comunistas, hacerse cargos del país.

DÍA DE FESTEJOS este, porque en las plazas, además de los discursos llamando al combate, se bailó y se cantó; jornada con el sol en su lugar sentando pautas; y al mismo tiempo DÍA DE MUCHAS INTERROGANTES por la eventualidad anunciada desde Washington de que o Cuba cambia el rumbo o Estados Unidos se lo hará cambiar.

Raúl Castro, 94 años, estuvo en la protesta frente al malecón junto con uno de sus nietos y escolta, a quien se le atribuye un papel protagónico en las zigzagueantes negociaciones entre La Habana y Washington, sin que alguien pueda adelantar con certeza lo que le reserva a la isla el mes que recién comienza.

Así andamos por aquí en OTRO AÑO DE FUEGO.

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