Manuel Juan Somoza/La Habana
Lo llamaré José Antonio, cubano de 80 años que propuso al primer ministro, Manuel Marrero, una iniciativa dirigida a atenuar la lacerante realidad de quienes ya conocen la ancianidad y representan el 24 por ciento de la población de la isla.
La recomendación inicial de que el gobierno central adopte una política parecida, la hizo en febrero pasado desde Facebook a partir del cinco % que rebaja a mayores de 60 años y a estudiantes de un preunivesitario cercano, la dulcería privada Assukkar, situada al oeste deLa Habana.
Obviamente, la idea planteada desde la red social fue compartida muchas veces, sumó el apoyo de muchos cubanos más, pero no pasó de ser como un grito de auxilio al vacío.

No obstante, como José Antonio forma parte de esa generación disciplinada que hizo de lcompromiso con Cuba la razón de ser de su vida desde el triunfo de la Revolución en1959, acudió a los canales oficiales para profundizar su iniciativa -nada nueva en otros países- y escuchar otros puntos de vista.
El recorrido de la propuesta
El octogenario la comentó a sus vecinos -misma aprobación y mismo escepticismo de aprobación-; la leyó en su grupo de TaiChi -igual reacción- y la discutió con el Delegadode su barrio y vicepresidente del Consejo Popular Ceiba-Kohly.
“¿Dónde firmo?”, fue la reacción inicial del delegado y en los primeros días de mayo la idea en formato de carta fue dirigida por vía electrónica al sitio oficial del Consejo de Ministros, por considerar que solo el gobierno central tiene facultad para asumir una política que, al entender de José Antonio, beneficiaria a más de dos millones de compatriotas.
En la argumentación se reiteran las jubilaciones con montos de soga al cuello y el altísimo costo de la vida; se reconoce lo que hacen las autoridades en materia de seguridad social yse admite la imposibilidad de elevar la cuantía de las pensiones a cifras que tengan impacto real en la cotidianidad.
Respuestas
El acuse de recibo llegó menos de 72 horas después de emitida la carta, pero acto seguido se comunicó la decisión de “dar cuenta del asunto al Gobierno Provincial de La Habana para su atención y respuesta”.
Aquel resultado preocupó a José Antonio, quien se mantiene a la espera de un nuevo desenlace. La respuesta digital no le daba la posibilidad de argumentar que una iniciativa como esa era para la atención y análisis de varios ministerios. Según él, ningún gobierno provincial está facultado para decisiones de ese tipo.
PROPUESTA
“…que se examine establecer para los mayores de 60 años porcentajes de rebajas de entre el 20 y el 60 % en los siguientes rubros, al margen de los programas de asistencia social a los más vulnerables.
EN ELSECTOR ESTATAL: medicamentos de mayor demanda; alimentos, en las tres monedas (cup, mlc, usd); aseo, en las tres monedas; transporte: taxis, ómnibus urbanos, interprovinciales y de organismos; entradas a cines, teatros, museos y ferias (como las de mamá); también tramitaciones legales (defunciones, cambios de dirección y otras).
EN LAS COOPERATIVAS: servicio de Gacelas y mercados agropecuarios (incluidos los de oferta y demanda).
PRIVADOS: De ser implementada esta propuesta por el Estado, el gobierno tendría fuerza moral y política para exigir al sector privado descuentos similares en alimentos, aseo y prestación de servicios (albañilería, plomería etc).
Los porcentajes sugeridos (20 a 60%) no excluyen la posibilidad de que se acuerden gratuidades, quizá en los ómnibus urbanos, o que sea otra la cuantía de los descuentos…”


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