Por Carlos Batista/Barcelona
El “pan de la cuota”, que realmente es el “pan nuestro de cada día” para los cubanos que viven en la isla, se puso flaco desde el viernes, pues se encogió de 80grs a 60grs, por falta de harina de trigo.
Proporcionalmente su precio disminuye de 1 peso a 75centavos, pero ese no es el problema, pues su costo al cambio oficial es de 0,008 dólares. A cambio callejero, aumentan un montón de ceros más.
El problema real, puro y duro, es que desayunan o meriendan los niños.
El Ministerio de la Industria Alimentaria dijo que “esta no es una modificación definitiva, sino que se toma esta decisión para no afectar la producción, y que el pan llegue a todos por igual, tanto para la población como para los consumos sociales, dígase hospitales, escuelas, entre otros”, según Granma.
Incluso que “durante el proceso podrán existir afectaciones por atrasos, dado que se está transportando la harina diariamente hacia todos los destinos, y eso requiere un gran movimiento logístico”

Cuba gasta más de 230 millones de dólares anuales en comprar harina de trigo, fundamentalmente en Canadá y naciones de la Unión Europea, pero las autoridades culpan al bloqueo de Estados Unidos.
“El pan de la cuota” es una institución en Cuba de mas de seis décadas, pues de él, en buena medida, depende el desayuno y la merienda de muchos escolares en la isla.
Cuando se retrasa, por problemas de transporte, apagones, falta de harina, o frecuentes roturas de los viejos hornos, muchos padres casi se cortan las venas, pues aún con el pan, deben “inventar” que le ponen dentro.
No es primera crisis de harina, y ya se ha complementado con harina de boniato o de maíz.
Una descreída ama de casa de 70 años es pesimista en cuanto a la que la medida sea “circunstancial”, como dicen las autoridades.
“Aquí, cuando quitan algo de la cuota, nunca mas lo vuelven a dar” me dijo.


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