En Cuba, abren y cierran mercado chino en menos de 72 horas

Manuel Juan Somoza/La Habana

Todo ocurrió envuelto en un manto de silencio oficial.

El mismo día que el gobierno destapaba nuevos controles al sector privado, trascendía en las redes la apertura de un mercado mayorista chino en La Habana. Sin embargo, menos de 72 horas después lo cerraban “hasta nuevo aviso”.

La apertura no tendría trascendencia en otro país, pero en Cuba, donde el desabastecimiento y la inflación mandan y crece la puja entre un mayoritario sector estatal, ineficiente, y el recién autorizado comercio privado, que crece a la velocidad de la luz, el acontecimiento se viralizó.

Desde la irrupción de internet, la mayoría de los cubanos se informan por esa vía, básicamente a través de la telefonía móvil que de acuerdo con datos oficiales suma “7,8 millones” de clientes de una población que se estima en menos de 11 millones.

Todo es un misterio como ocurre muchas veces en este país, aunque es imposible ese tipo de negocios sin autorización del Estado, que al mismo tiempo se asocia a cualquier emprendimiento similar.

Entre las novedades del nuevo comercio figura el hecho de que los precios toman como referencia el valor del dólar estadounidense en el mercado informal, algo que oscila entre lo tolerado y prohibido en un país donde las desigualdades sociales crecen tanto como la crisis económica que lo abate.

El día de la apertura, la cotización estaba a 320 pesos cubanos por usd, mientras el Estado mantenía su tasa fija de 120 por peso en cantidades muy limitadas, de ahí su poco impacto. No hay divisas fuertes ni para importar alimentos.

En Cuba, el salario medio sobrepasa en poco los cinco mil pesos en el sector estatal -unos 15 usd al cambio informal, 41 al oficial- ; conglomerado que abarca desde científicos y académicos hasta los empleados en la producción de huevos.

El nuevo mercado

El negocio se proyecta bajo el rótulo China-Import, se encuentra a la vista de todos en la esquina de Manglar y Oquendo, en el populoso municipio habanero del Cerro, y vende artículos de ferretería, calzado, perfumería, ropa interior, bisutería. Renglones todos a la baja en los comercios estatales.

Los rumores dicen que en la barriada habanera de Playa se abrirá otro en la esquina de 42 y 39, en el desaparecido supermercado Ekloh.

El youtuber “Cubano de pura cepa” visitó dos veces el situado en Manglar, mostró imágenes y precisó que en la tienda puede comprar cualquier persona, pero que “como es mayorista, la compra mínima es de 50 dólares, y los artículos se compran por paquetes, por ejemplo, los ajustadores vienen por docena”.

De ahí que la noticia de sabor chino se multiplicara en cuestión de horas, mientras los medios oficiales guardaban y todavía guardan silencio.

El viernes 23 de agosto, otra youtuber, desde la cerca perimetral informaba: “¡No vengan que esto cerró, dicen que hasta nuevo aviso!”.

Y entonces comenzaron nuevas preguntas sin respuestas. “A estas alturas, ese tema anda viral en las redes, todos dando mil opiniones, pero nadie sabe nada en realidad. Es increíble que ninguna autoridad del gobierno se pronuncie sobre el tema; me parece que ya es hora que se haga alguna nota oficial al respecto”, posteó en Facebook alguien que se identificó como Carlos Camilo.

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