Cuba, Venezuela y la reelección de Maduro

Manuel Juan Somoza/La Habana

En Cuba, como en Venezuela y el resto del planeta, cada quien saca sus cuentas sobre la reelección presidencial de Nicolás Maduro a partir de lo informado oficialmente y de la controversia iniciada por el sector opositor más votado.

Sin embargo, en la mayor isla del Caribe la sensación es de alivio. Una derrota del candidato chavista, el principal aliado de La Habana, implicaría llegar con la lengua afuera a las presidenciales de Estados Unidos en noviembre.

Solo un detalle, Venezuela es el suministrador con facilidades de pago, incluso en momentos de crisis en aquel país, de buena parte del petróleo que demandan los cubanos y que pagan con el servicio de los miles de médicos que trabajan en ese país hace dos décadas.

El corte de ese suministro de haber ganado la derecha no podrían asumirlo ni México, que se ha sumado al auxilio de la isla, ni Rusia, que ha renovado su alianza estratégica con Cuba, a partir de la guerra en Ucrania.

Y si a lo anterior se suma que una eventual victoria de Donald Trump en noviembre implicaría el reforzamiento de las sanciones económicas de Estados Unidos a la isla, que ya alcanzan dimensiones inusitadas, no hay que ser politólogo para comprender el alivio cubano y la rapidez con la que Raúl Castro y el mandatario Miguel Díaz-Canel felicitaron a Maduro.

Venezuela dividida

Según El Consejo Nacional Electoral de Venezuela, con un 80% de las mesas escrutadas el domingo de 28 de julio, Maduro habría obtenido 5.150.092 votos, para un 51,20%.

En tanto el principal candidato opositor, de casi una decena, Edmundo González, habría logrado 4.445.978 votos, un 44,2%.

Es decir, el país suramericano está dividido, como ocurre en la Argentina, de acuerdo a los resultados de los comicios de 2023, y en Estados Unidos, a partir de los cómputos de las presidenciales de 2020.

Javier Milei logró el 56% de los votos frente a Sergio Massa, que se anotó el 44%. Joe Biden logró imponerse a Donald Trump por 273 votos electorales, de un total de 538, contra los 214 del magnate inmobiliario que en noviembre volverá a la carga.

Todavía hoy Trump canta fraude.

¿Quién ganó en Venezuela?

Es tanta la polarización en torno a la revolución chavista, otro escenario de confrontación derecha-izquierda, que poco importan los resultados oficiales en la narrativa política.

Ambas fuerzas, dentro y fuera de aquel país, se alinearon de inmediato. Unos cantaron victoria, otros, fraude, y esa controversia vieja desde que Hugo Chávez cambió el rumbo venezolano, marcará el nuevo mandato de Maduro.

Sacar conclusiones desde La Habana, con una media de objetividad, es tan difícil como conocer hoy el ala oscura de la luna.

No obstante, de momento Maduro sigue siendo el presidente y en la isla suspiran tirios y troyanos.

Deja un comentario