El beneficio de la duda

Carlos Batista/ Barcelona

La retirada de Joe Biden como candidato demócrata para las elecciones de noviembre en Estados Unidos, abre una gran interrogante para los cubanos, que miran con inquietud para la Casa Blanca.

Después de cuatro años de gobierno de Biden, y su incumplimiento de todas las promesas electorales, los cubanos estaban convencidos de que su diferencia con Donald Trump es “entre lo malo y lo peor”.

Biden propuso a su vicepresidenta Kamala Harris, que en octubre cumplirá 60 años, como candidata demócrata frente a Trump, ya reconocido por la convención republicana.

Harris debe ser ratificada o eliminada por la convención demócrata en la tercera semana de agosto.

Abogada, ex fiscal de San Francisco (2004) y del estado de California (2010), Harris es la primera mujer de “raza negra” y mezcla “surasiática” en ocupar el cargo de vicepresidenta de Estados Unidos, según su biografía oficial. (Padre jamaicano, madre india)

De ser ratificada, sería la segunda mujer, después de Hillary Clinton (2016), en aspirar a la presidencia y competir con Trump por el puesto.

Según los especialistas, para imponerse en los comicios, Harris tiene la difícil tarea de seducir al sector anti Trump del electorado,  que no sea machista ni racista.

Puede buscar el voto femenino, que no supo ganar Hillary, además del voto negro y de inmigrantes, generalmente en la abstención electoral.

Frente a Cuba, Harris ha tenido posturas de apoyo a la política de Biden, como era de esperar.

Se dice que visitó Cuba en su juventud, como parte de la brigada Venceremos, pero su firme carrera profesional como fiscal y su labor política posterior, la alejan del romanticismo juvenil de entonces, si se llegara a confirmar la visita.

Es cierto que en las últimas semanas dos hombres muy activos en la política contra el gobierno de La Habana, han enfrentado reveses, lo que distiende algo la situación.

El senador republicano Marcos Rubio no fue seleccionado como compañero de boleta de Trump, como estaba previsto.

El legislador demócrata Bob Menéndez fue encontrado culpable de 16 cargos, varios de corrupción, y parece ser el fin de su carrera política.

Pero Cuba no es, ni con mucho, una pieza importante en las elecciones norteamericanas, y menos aún en las próximas.

Sea Kamala Harris u otro demócrata el rival de Trump en noviembre, lo mas que pueden otorgar los cubanos de la isla por el momento es el beneficio de la duda, y prepararse para otros cuatro años de hostilidad.

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