Población de Cuba se reduce a menos de 10 millones de habitantes

Manuel Juan Somoza/La Habana

Esperar buenas noticias de los debates en el parlamento cubano, más allá de proyectos y promesas, ha sido una esperanza estéril.

Ante el plenario el viernes 19 de julio, el doctor Juan Carlos Alfonso informó que la población efectiva del país hasta diciembre pasado sumaba 10 millones 55 mil 986 habitantes.

No obstante, Alfonso, vicejefe primero de la oficial Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI, oficial), hizo la siguiente precisión:

“Desde entonces, dada la dinámica demográfica que se registra en lo transcurrido en los primeros meses del 2024, contracción del número de nacimientos y continuidad del movimiento de personas hacia el exterior desde los últimos meses del 2023, en la actualidad la población de Cuba es menor a 10 millones de habitantes y debe seguir decreciendo”

Hasta 2022 se estimaban en 11 millones 089 mil 511 los habitantes de Cuba, y al paso que va la cosa no sorprendería que en pocas décadas se llegue al punto de partida de la revolución en 1959, cuando éramos unos seis millones de personas.

“Ese significativo ajuste en la estructura demográfica repercute en planes, programas, proyectos de los ámbitos demográficos, económicos, sociales y ambientales, los cuales deben ser revisados y ajustados en el caso que proceda”, continuó el experto.

Aclaró, además, que “en los tres últimos años, se ha intensificado la movilidad de la población cubana hacia el exterior, con estancias prolongadas fuera”.

“Ello -afirmó- no queda reflejado en el cálculo de la población residente, de acuerdo con la metodología actual, al no ser definida como migrante una parte importante de esa población, según la legislación vigente”.

Según los datos de la ONEI, al 31 de diciembre del 2023 permanecían fuera del país 1 249 733 personas. Alrededor del 75% de ellas debían ser descontadas de la población, por no tener residencia efectiva en el país en el período 2021-2023.

“Cuba es un país de viejos”, me recordó una de mis hijas cierta vez, y al paso que vamos podría devenir, además, una isla de ausentes.

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