Oscar Fernández
Es muy lamentable que a estas alturas en Cuba todavía haya funcionarios que sueñen que topar los precios del mercado va a ayudar en algo a los de menores ingresos. Y más lamentable aún es que haya personas entre los afectados que secundan este mantra.
¿Acaso los precios centralmente establecidos permiten acceso a los más necesitados?
¿Acaso alguien puede garantizar que a los precios topados estos productos se van a mantener en oferta?
¿Acaso alguien se cree que acosando a los comerciantes (con razón o sin razón, sean buenos o abusadores) se va a incrementar la oferta de alguna manera?
¿O acaso lo anterior no importa, el resultado no importa, la consecuencia no importa, el impacto negativo sobre los mismos que se dice querer proteger no importa, y lo único que sí importa es aparentar que se hace algo, aunque termine siendo una vez más algo inútil?
A los que venden leche hoy los puedes obligar a que la vendan al precio topado, pero no puedes obligarlos a continuar importándola.
Da igual los por qués que se quieran enarbolar, y los culpables que se quieran sentenciar. TODOS VAMOS A TENER MENOS LECHE, MENOS POLLO Y MENOS ACEITE. Y este es el único «logro» que se va a conseguir con esta política: menos comida que antes.
Y mientras tanto, paradójicamente, compartiendo el mismo mostrador con estos productos topados, se aparece el cartón de huevos a demostrar, una vez más, que los precios bajan cuando la oferta aumenta.
Todo este esfuerzo comunicativo, todo este despliegue de inspectores, todas estas reuniones con los actores, todas estas comisiones de los gobiernos municipales, todas las reuniones secretas del consejo de ministros, todas las decenas de miles de visitas a los territorios… todo este derroche de «esfuerzo»… debería dedicarse a un solo objetivo:
QUÉ SE DEBE CAMBIAR PARA AUMENTAR LA OFERTA, ESPECIALMENTE LA DE PRODUCCIÓN NACIONAL.
Todo esto es tiempo, y más tiempo, y más tiempo… para que continúe avanzando a paso firme y agigantado en todos sus ámbitos el deterioro de nuestras condiciones de existencia.
Pero bueno, ya andan por ahí algunos trasnochados, articulistas de medios oficiales, invocando la ofensiva revolucionaria del 68. Si esta esquizofrénica cacería que comienza a articularse no se neutraliza desde las máximas autoridades, el «todos contra todos» va camino a ser decretado.
Ojalá que al menos entre algunos de los que deciden, prevalezca el sentido común por sobre la ponzoña que poco a poco se quiere apoderar de este país.
(Tomado el Facebook del autor)


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