Manuel Juan Somoza/La Habana
El límite de precios a seis productos de alta demanda en Cuba se ha convertido en el tema del momento en un país en el que el agobio manda, y registra las reacciones más diversas entre consumidores, economistas, importadores y comercializadores privados.
Los productos son : el pollo troceado, el aceite comestible –excepto el de oliva–, detergente en polvo, pastas alimenticias, salchichas y leche en polvo.
La medida fue puesta en práctica el lunes 8 de julio, tendría “carácter temporal”, siguió a “un análisis con representantes de las formas privadas de comercialización” (líderes de ese mercado) y, según el titular del sector, Vladimir Regueiro, establece “hasta un 30% de margen de ganancia sobre costos y gastos”.
“Con esta medida no damos una transformación total a los precios, pero es un paso para contenerlos”, puntualizó el ministro.
Por su parte, el Ministerio de Finanzas y Precios exoneró del pago del impuesto aduanero a las importaciones de los productos para los que se regula temporalmente el precio minorista máximo.
“Mire, es muy poco, pero es algo; la subida constante de precios en este país es insoportable”, dice Rafaela V, maestra jubilada y viuda de un militar de alta graduación, cuyos ingresos sobrepasan en más de tres veces la media para los pensionados: mil 500 pesos al mes.
De los seis productos beneficiados, el aceite, por ejemplo, costaba entre mil y mil cien pesos el litro (las cifras varían de un comercio privado a otro). Ahora se fijó oficialmente en 990 pesos.
El pollo troceado pasó de unos 792 pesos el kilogramo a 680 pesos.

El salario medio de los empleados del predominante sector estatal era de cuatro mil 648 pesos al cierre de 2023, según la oficial Oficina Nacional de Estadísticas en Información.
En esa época 20 huevos llegaron a costar hasta tres mil pesos en el mercado privado a o sea 150 pesos la unidad. El mercado estatal los vende racionados, de manera intermitente y a precios subvencionados.
Hoy un comerciante privado en el oeste de La Habana vendía huevos a 80 pesos la unidad.
Para economistas la solución definitiva y estable al drama del alto costo de la vida en la isla no partirá nunca del control administrativo y “antinatural de precios”, sino del aumento de la producción de bienes y servicios.
Ecuación que parece a mil años luz de las capacidades reales del sistema productivo nacional, tanto estatal, como privado.
“No hemos tenido una reacción significativa del sistema productivo cubano. Sobre todo. en el sector agropecuario, que yo diría es el que lidera, lamentablemente, el incremento de los precios, hasta en un 60 y tantos por ciento”, considera el economista Juan Triana.
En tanto importadores y dueños de comercios privados, sector hacia el que va dirigido el tope, porque el estatal “tiene otras reglas de juego”, en el decir de las autoridades, de momento han preferido no emitir comentarios.


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