‘Pienso que pudimos haber reabierto un diálogo, una relación con Cuba, si Kennedy no hubiese sido asesinado’, aseguró.
Wayne Smith, quien fuera el primer jefe de la Sección de Intereses de Estados Unidos en Cuba (1979-1982) y se convirtiera en un crítico del embargo de Washington contra La Habana, falleció en ese país a los 92 años.
«Con profundo dolor nos despedimos de Wayne S. Smith», escribió en su perfil de X la encargada de negocios de Cuba en EEUU, Lianys Torres, quien indicó que el exdiplomático «la mayor parte de su vida trabajó por mejores y respetuosas relaciones entre nuestras dos naciones. Sinceras condolencias a su hija y familiares».
Nacido en 1932 en Texas, Wayne Smith se unió en 1949 al Cuerpo de Marines de los Estados Unidos y sirvió hasta 1953, incluyendo misiones de combate en la Guerra de Corea. En 1957, entró al Departamento de Estado de los Estados Unidos, y ejerció funciones diplomáticas en Brasil, la Unión Soviética, Argentina y Cuba.
Luego de participar en el cierre de la Embajada de EEUU en La Habana en 1961, tras la ruptura de relaciones entre ambos gobiernos, fue nombrado jefe de la Sección de Intereses en 1979.
Smith se retiró después de 25 años en el Servicio Exterior debido a un desacuerdo personal con las políticas del presidente Ronald Reagan hacia América Latina. En lo adelante, se convirtió en un fuerte crítico del embargo de Washington contra La Habana, medida que consideró contraproducente para el establecimiento de un diálogo significativo.
Posterior a su jubilación, en 1982, se convirtió en miembro del Carnegie Endowment for International Peace (1982-1984) y profesor adjunto en la Escuela Johns Hopkins de Estudios Internacionales Avanzados en Washington, D.C., donde estableció un programa sobre Cuba y enseñó hasta 1998.
Después de la adopción de la Ley Helms-Burton en 1992, promulgada por el entonces presidente Bill Clinton, Smith se encargó de lanzar misiones diplomáticas específicas encabezadas por varios políticos y grupos de interés en Cuba para estimular el diálogo.
Entre otros proyectos, estableció un intercambio médico entre la Facultad de Medicina de Johns Hopkins y los médicos en Cuba, e hizo lobby en Cuba por la Asociación de Cultivadores de Arroz y la Asociación de Cultivadores de Azúcar, entre otras, de EEUU.
Asimismo, fue una figura clave en el establecimiento del flujo de vuelos chárter desde Miami a La Habana a partir de 1982.
En entrevista con AFP en 2015, celebró el descongelamiento de relaciones entre La Habana y Washington comenzado por el presidente Barack Obama.
«Cada año la ONU condena el embargo, ¡es ridículo! Ha sido un alivio que Obama comenzó a cambiar esa política», dijo.
«No quiero entrar en grandes detalles, pero pienso que pudimos haber reabierto un diálogo, una relación con Cuba, si (John) Kennedy no hubiese sido asesinado (en noviembre de 1963), tan rápido como por esa época», aseguró.
Sobre su retorno a la Habana como diplomático en los años 70, comentó: «Jimmy Carter era el presidente. Él me indicó que quería un diálogo con Cuba y por eso acepté ser el jefe de la Sección de Interés. Pero Zbig Brzezinski (Consejero de Seguridad Nacional de Carter) no quería saber de eso y boicoteó todos los esfuerzos en ese sentido», lamentó.
«Luego Ronald Reagan fue electo presidente y se tornó evidente que no habría más un diálogo con Cuba. Entonces abandoné el servicio diplomático en 1982», señaló.
(Tomado de DDC)


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