El presidente y sus ministros están de recorrido por Cuba

Manuel Juan Somoza/La Habana

El presidente Miguel Díaz-Canel y sus ministros han convertido en moda las visitas constantes a provincias y municipios para “destrabar problemas”, dicen, y de paso levantar ánimos en medio de una crisis económica empeñada en no ceder.

A la Isla de la Juventud, en el sur del archipiélago, ha llegado el gobernante en tres ocasiones en lo que va de año, en tanto los demás miembros del gabinete siguen la rima por otras zonas.

“Las proyecciones de gobierno para corregir distorsiones y reimpulsar la economía en 2024 no son ajenas a nadie”, dijo el primer ministro Manuel Marrero en la tercera semana de abril a quienes tienen la responsabilidad de dirigir ese proceso.

Sin embargo, la percepción de que los avances “brillan por su ausencia” se sostiene.

Entre 500 y 600 mil migrantes en dos años, la inflación indetenible y los comercios privados de alimentos sirviéndose con cuchara honda en materia de precios ante el desabastecimiento de las tiendas estatales, que por lo general venden un poco más barato o a precios subvencionados por Libreta de Abastecimiento (de racionamiento).

Aun así, en el país se recordó la victoria en 1961 sobre de una invasión anticastrista por Playa Girón (Bahía de Cochinos) organizada por la Agencia Central de Inteligencia desde Estados Unidos, cuando se acerca otra efeméride trascedente, el Primero de Mayo.

En esta ocasión no se realizarán los tradicionales desfiles multitudinarios “por los problemas con los portadores energéticos” (desabastecimiento de combustible), ha adelantado el secretario de los sindicatos oficiales, Ulises Guilarte.

En La Habana, los convocados irán a pie hasta la Tribuna Antimperialista José Martí, situada al borde de la Avenida Malecón, de cara al mar y a pocos metros de la sede de la embajada de Estados Unidos.

Así van las cosas de este lado de la acera, mientras desde el otro algunos financian envíos de alimentos y medicinas a sus familiares en la isla y otros hacen “planes para calentar las calles en el verano”, según denuncias del gobierno, preocupación que dijo haber trasladado a Washington en otro de los intercambios sobre temas migratorios que tuvieron lugar este mes.

¿Y mañana?

Nadie dentro y fuera de Cuba se atreve a pronosticar con seriedad qué ocurrirá mañana en el país. Los optimistas aseguran que “saldremos de la crisis” y no faltan quienes temen la irrupción de otro problema grave.

Cuando se le pregunta a los mayores de 60 años ¿quién manda en Cuba?, la respuesta suele ser unánime: Raúl Castro.

De ahí que quienes piensan de esa forma estén en ascuas ante lo que podría ocurrir entre militares y políticos de profesión cuando falte el único general de cuatro estrellas del país, ahora con 92 años de edad, retirado formalmente de la vida pública, quien el 1 de enero llamó en público a la unidad en torno al actual liderazgo en funciones.

Hasta ahora, todo marcha sobre ruedas, según lo que se puede observar en medios oficiales, Militares y políticos van de las manos. “¿Y mañana?, se preguntan los escépticos.

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