Cada cubano le dice «Piter» a Peter Pan, pero en la cafetería pide un peter de chocolate
Por Jorge Bacallao Guerra
El cubano sabe que es importante aprender inglés, pero si pasa de los 30 años, considera que ya está viejo para eso. Que aprenda la niña, dice. Niña que tiene 2 semanas y media de nacida y no se duerme fácil. Entonces el cubano, para irle inculcando el idioma que intuye que va a necesitar en el futuro, a la vez que la mece para dormirla, en lugar de cantarle Estela es un Granito de Canela, sustituye por Estela is a little grain of cinnamon que sacó del traductor de Google, le pone el mismo ritmo y pronuncia como se lee en español. Con esto, a la niña no solamente se le perjudica su inglés futuro, sino que tampoco se duerme.
Existe un índice que clasifica a los países por su nivel de inglés como lengua extranjera. Cuba aparece en el lugar 41 empatada con Rusia, por encima de Brasil y de Japón. A pesar de eso, nadie aquí pasa del Yes, No, thank you, One, Two, Three, Tom is a boy y Mary is a girl, con el inglés que se imparte en el sistema de educación cubano. Ha habido un par de escuelas de idioma estatales, algunos cursos buenos en iglesias, y varios colegios particulares bastante serios también, pero eso es todo. El que quiera afilarse, tiene que morder con un profesor por cuenta propia y tener la suerte de que sea de los buenos.
Siempre es buen recurso poner empeño personal y autodidacta. Ahora en internet hay muchas opciones, pero cuando no las había, todavía se podía traducir canciones y tratar de cantarlas uno, o intentar ver las películas subtituladas procurando escuchar y solo después chequear con el subtítulo. Esto tiene su peligro, porque te puedes topar con una película que se llame Road House y le hayan puesto De Profesión Duro de Pelar, o Death in the Night, que te llega como La Terrible Venganza del Francotirador Implacable.
La primera película que vimos juntos mi esposa y yo, era un bodrio de acción digna de los subtítulos que tenía. Cada vez que la protagonista llamaba a su esposo con un Honey, aparecía el cartelito: La Miel. Par de semanas después de aquello, le dije a mi esposa (novia de menos de un mes por aquel tiempo) que debíamos ir buscando unos nombres cariñosos para llamarnos sin formalidad. «El tuyo ya lo tengo», me dijo. «Te voy a decir: la miel».
Gilberto, excelente profesor que tuve en la UH mientras estudiaba Matemáticas, me contó que por la época en que estrenaron en Cuba Pelotón, de Oliver Stone, él se la recomendó a su papá porque la ponían en el Yara. Días después se enteró de que su papá no entró porque sin saber el nombre de la película, vio anunciado Platoon y creyó que lo que ponían ese día era una película de la vida de Platón, el filósofo. Yo también hubiera caído y me hubiera perdido Pelotón.
Hay pequeños detalles que ya son históricos e inamovibles. Ningún cubano, aunque lleve 20 años en New York, deja de pronunciar «sidecar» tal y como se escribe. No he conocido a nadie que diga el nombre del clásico de Coppola sin pronunciar «Apocalipsis» en español y «Now» en inglés. Cada cubano le dice «Piter» a Peter Pan, pero en la cafetería pide un peter de chocolate, que por cierto, debe su nombre al empresario Daniel Peter.
El cubano da el salto a una tierra de angloparlantes y se aferra al extremo a la traducción literal. Si es muy tarde, puede obviar tranquilamente el it’s too late y decir que son las one thousand and five hundreds. O alardear en inglés autotitulándose the crazy man from the coconut tree. O si algo es muy grande o muy bueno, pasar del adjetivo usual en inglés, y decir que One goat can´t jump that.
Me imagino a padres cubanos en Inglaterra, Estados Unidos o Australia, respondiendo there, finishing cuando un vecino le pregunte por sus hijos pequeños. Recuerdo como si fuera hoy la prima de una novia que tuve, cantando muy afinada: «Ohhh, gayo malaaaayo», en lugar de «I’ve Had The Time of My Life», aquella que era tema de Dirty Dancing, la cual nos sonaron como Bailando Suave, by the way. Tuve un compañero en la universidad que tenía dos hermanas que se llamaban Maysix y Juleight, porque el papá les había puesto los nombres utilizando la fecha de nacimiento en inglés. Me decía que por suerte la tradición no perduró, porque entonces él se llamaría Octobertuentifai.
Hace años quedé maravillado con el genial poema de Héctor Zumbado, que les reproduzco aquí a memoria y a lo mejor le estoy cambiando alguna que otra palabra. Pueden buscar el original e intentar perdonarme:
I say you que I love you
Porque because, se well bien
Que perhaps, maybe, también
Quizá tú me love me too
And I say you: Oye tú
I am Romeo y la rosa
Please Marieta, marvelousa
Te lo digo very near
Without misterio my dear
Please, please, ponte pa las cosas
Estudie inglés, que si algo no está de más por estos días, es eso. Amplíe sus horizontes, prepárese para el futuro, que nobody knows, and la thing is very hard.
Fin/


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