Nostalgias… La novela trasatlántica

Por Carlos Batista

“Viste vieja, al fin le dijo al hijo que él era homosexual y Rubén su pareja”, le dice una hermana a la otra mirando la pantalla de su teléfono móvil, a través de WhatsApp.

   Se trata de un comentario sobre la telenovela cubana de turno, “Viceversa”, que aborda temas hasta ahora inusuales en la televisión cubana: el homosexualismo, la drogadicción, las violaciones sexuales, los nuevos propietarios privados…

  Lo curioso de este diálogo, habitual en las calles de La Habana, en las largas colas o en la espera de un ómnibus, es que una hermana está en un pueblito de Las Tunas, en el oriente cubano y la otra en Barcelona.

Pero también sucede entre Canadá y Miami, Berlín y Moscú.

   El éxodo que vive Cuba desde hace tres años, el mayor de su historia, ha lanzado cubanos a los rincones más insospechados del mundo y, aunque muchos tratan de asimilarse a una nueva vida y a una nueva cultura, les resulta imposible desprenderse de la suya.

Así se les puede ver, frente a sus computadoras pequeñas, las que a veces conectan a un televisor, buscando por internet en más reciente capítulo de “Viceversa”, los martes, jueves y sábado, pues deben esperar un día a que la televisión cubana lo transmita y lo suban a internet.

Los que de alguna forma han llegado hasta Florida, Estados Unidos, sobre todo a Miami, sienten menos el peso de la nostalgia.

Ahí está la mayor comunidad cubana fuera de la isla, y se oye hablar en “cubano”, gesticular con las manos mientras hablan alto. También se puede encontrar cualquier cosa que en un cubano añore comer…como un buen bistec con papas fritas, el sumun del apetito nacional.

No ocurre lo mismo en España. Con una rica cocina por regiones, la cubana está muy ausente entre numerosos restaurantes japoneses, chinos, indios, peruanos.

 Lo único que permanece en las pizarras y cartas de los bares es el “arroz a la cubana”, un arroz blanco con salsa de tomate encima, que los cubanos miran desconcertados pues lo desconocen, al menos los nacidos en los últimos 100 años.

Es lógico que así sea. De los 8,5 millones de extranjeros que viven legalmente en España, según el Instituto Nacional de Estadística, sólo 200 mil son cubanos, contra muchos colombianos, marroquíes, venezolanos, peruanos…

El consuelo viene en los puestos de fruta, donde cade vez mas aparecen especies tropicales como la fruta bomba, la guayaba, el maíz (sin dulce) y hasta malanga.

Pero muchas cosas no saben igual. Cuando Angel llegó por primera vez a España, su amigo español Mauricio le sirvió se lazarillo.

En el puesto de frutas, con el dependiente “Paqui”  (paquistaní) muy atento, Angel flipó (se asombró) con una caja de Tamarindos, fruta que no comía desde su infancia.

Mauricio, gran conocedor de Cuba, donde vivió varios años, le dijo con sorna a su amigo. “Después de comerlos tío, debes tener cuidado”.

“¿Por qué?, inquirió el cubano.

“Joder, ustedes no dicen que no hay negro guapo (valiente) ni tamarindo dulce?, Pues mira tío, son tamarindos dulces, de Tailandia. Así que después que te los comas, vas a encontrar un mogollón de negros guapos, una pila se Antonios Maceo en la puta calle, jaja”..

Fin/

Respuesta

  1. Avatar de roquehabana

    Bonita anécdota de dos amigos que todos sabemos se quisieron y respetaron entre ellos e irradiaron sobre los demás. Angel Tomás y Mauricio Vicente. Si se les recuerda es que están vivos sus espíritus.

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