(LA FOTO refleja tiempos menos tensos que espero volvamos a disfrutar)
Manuel Juan Somoza/La Habana
Nuevo amanecer sin luz eléctrica en la mayor parte de La Habana fue el debut del cuarto mes de otro año en crisis. Unas 16 horas de apagón, desde la tarde anterior, en mi barrio del oeste de la ciudad.
Causa: la inconmovible baja generación, mientras toda Cuba está a la espera de que los 700 mil barriles y tanto de petróleo llegados desde Rusia se transformen en derivados y propicien algunos días de quietud.
Más de lo mismo en esta isla asediada por el Norte, donde las contradicciones y el desgaste de la gente van de las manos, donde cada quien está obligado a inventarse la mejor manera de sobrevivir.
Contexto agónico en el cual el sector privado, principal comercializador de alimentos en el país, impone sus reglas de juego y de ganancias, ante una administración estatal incapaz de cumplir su papel regulador.
“Gobierno local alerta sobre violaciones de precios de productos de primera necesidad”, dice un comunicado oficial recibido por WA, el cual detalla lo que TODOS LOS CONSUMIDORES PADECEN, sin necesidad de que el gobierno les informe, y concluye con dos razonamientos que suenan a violín desafinado.
Primero, reitera la necesidad de reportar las “irregularidades”, repite en consabido número telefónico para las denuncias (800 22 622) y concluye repartiendo las responsabilidades que, a mi entender, NUNCA PUEDEN SER COMPARTIDAS A IGUAL NIVEL”:
“El gobierno Municipal reitera que el control de precios es una responsabilidad compartida entre las instituciones y la ciudadanía (,,,) y constituye una prioridad en el actual escenario económico”.
Y yo me pregunto a partir de las experiencias vividas: ¿Y qué hacer cuando el precio de la leche, del aceite o de los huevos está por encima de lo establecido, buscar un teléfono, reportarlo y quedarse en la tienda hasta que aparezca alguien con autoridad que ponga las cosas como son?.
¿No saben los gobiernos municipales que eso es pan del día a día, al igual que no admitir o limitar los pagos por tarjeta magnética?, ¿hay que informar a los gobiernos municipales que el robo de gasolina en dólares está a la cara en los expendios estatales? ,¿hay que esperar una campaña bien publicitada en los medios (como la limpieza de la ciudad) para comprarse un huevo a precio justo?
Abril arrancó patas arriba, al menos en el ala oeste de La Habana, esperemos que pueda enderezarse, aunque ya el NO cubano, Marco Rubio, anunció nuevas sanciones, dice él que para “salvarnos”.


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