Y al fin…¡¡SE VAA!!!

(Foto del “nevado” Malecón de La Habana a la espera de que la ciudad prenda la CALEFACCIÓN , como sugirió el sagaz Donald Trump)

Manuel Juan Somoza/La Habana

Ha sido tan estresante este marzo para nosotros, los cubanos, que lo he despedido tres veces de manera anticipada y, para no variar, en el punto final de los 31 días mal vividos, la Unión Eléctrica anuncia una generación de mil 100 megawatts en horario de demanda máxima, por lo que la producción nacional de corriente vuelve a estar en riesgo de caída estrepitosa.

Pero también es tan enigmática nuestra isla, que en las últimas 78 horas el buen humor -la jodedera cubana- traspasó penurias e impuso la risa de este a oeste, paradójicamente, gracias a quienes desde Washington la han encerrado en un cerco silencioso y mortal que parecía impenetrable.

El presidente Donald Trump abrió la verborrea alegando que la llegada del primer buque petrolero en auxilio de los cubanos, “no nos importa (…) porque la gente necesita CALEFACCIÓN”. Su secretario, Marco Rubio, agregó que ellos no impiden tal suministro, lo que ocurre es que en la isla “no hay dinero ni para comprar petróleo”. Y poniéndole la tapa al pomo, la vocera de la Casa Blanca dijo que en Washington -donde están los que se supone, mandan- “autorizaron” el envío y autorizarían otros de manera puntual.

Servirle disparates en bandeja a un cubano, es peligroso -tanto como amenazarlo-, y a la velocidad de la luz, desde la esquina de cualquier barrio hasta en las redes, la isla se cubrió de imágenes y chistes sobre esa nieve imaginaria evocada por Trump, desde la cual el país presuntamente espera los siete o 12 días de normalidad relativa que, según las especulaciones en curso, surgirá de los 700 mil barriles de petróleo que nos trajo el petrolero desde Rusia.

Así comenzamos otro día en el oeste de La Habana, tras cuatro horas de apagón que lamentablemente serán más en la jornada, mientras el buen humor se multiplica, gracias a los que quieren amargarnos la existencia.

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