LOS CUBANOS Y EL MISTERIO DEL TANQUERO RUSO

Manuel Juan Somoza/La Habana

El primer informe sobre un SEGUNDO envío a Cuba de petróleo lo registré hace más de 10 días. “La llegada inminente de un superpetrolero ruso con 700,000 barriles de crudo marca un punto de inflexión en la resistencia de La Habana”, anunciaba el sitio “En Silencio Ha Tenido Que Ser”.

Después leí que el presunto buque “Arribará el 23 de marzo. (Al puerto de) Matanzas. Cuba”, y me alegré, aunque semanas antes se había desvanecido otro supuesto envío del gigante euro-asiático que según se decía habría anunciado le “Embajada de Rusia en La Habana”.

A la altura del 19 de marzo, la agencia estadounidense AP informó que “Cuba se apresta a recibir el primer cargamento de combustible ruso en lo que va del año (…) El barco Anatoly Kolodkin “de bandera rusa” se encuentra “hoy (jueves) en la mañana a 3.069 millas náuticas camino a Cuba en el Atlántico navegando a 12.3 nudos (…) con 730.000 barriles”, dijo a The Associated Press Jorge Piñon, un experto del Instituto de Energía de la Universidad de Texas. Debe de llegar a Cuba en diez días”.

Y la alegría entonces se transformó en optimismo moderado, porque así de cautelosos supongo habría que ser cuando se sobrevive en una plaza sitiada al estilo medieval -como es Cuba-, hasta que sitios digitales que suelen propagar el discurso trumpista afirmaron que el enigmático buque “cambió el rumbo en dirección a Trinidad y Tobago”, a fin de eludir a la armada estadounidense desplegada en el Caribe.

Otra falsa historia parecía estar en desarrollo, cuando de pronto llegó un nuevo informe: ” El ministro de Energía de Rusia, Sergei Tsivilev, confirmó este miércoles (25 de marzo) que su país está suministrando combustible a Cuba en concepto de ayuda humanitaria”.

¿Qué hay de cierto en este asunto que le urge a los cubanos? Obviamente solo el tiempo podrá dar respuesta convincente en momentos en que la desinformación crece como arma de guerra dirigida a herir y hasta a anular cualquier atisbo de optimismo y esperanzas

“No llueven misiles sobre La Habana. Pero lo que vi allí seguía siendo una guerra”, comentó desde sus vivencias el colega Owen Jones, en The Guardian, ¡¡Y TIENE RAZÓN!!

PD/ “En lo que va de año, el sector privado cubano ha importado cerca de 30 mil barriles de combustible” con autorización de Estados Unidos y básicamente para la elaboración de alimentos, informó la agencia Reuters. No obstante, Cuba requiere alrededor de 100 mil barriles diarios solo para sostener su sistema eléctrico y el transporte.

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