Ramiro Chapman vende cosas usadas, en la calle Reina. Foto: Enrique González (Enro)/ Cubadebate.
Por: Enrique González Díaz (Enro)
En la calle Reina, además del bullicio cotidiano, puedes encontrar además a Ramiro Chapman, un jubilado de 76 años que vende artículos diversos de segunda mano —quién sabe si de tercera y cuarta también—.
Dice que es Licenciado en Economía y, tras la jubilación, ha convertido la venta de estas cosas en una forma de generar algún ingreso diario.
“Aunque algunos productos estén algo deteriorados, todos funcionan y los vendo a un precio mucho más bajo que cualquier tienda”, dice mientras señala sus mercancías: cables eléctricos, electrodomésticos, micrófonos, piezas de repuesto para fines diversos y ropas de uso.
En su mesa también se encuentran discos viejos y casetes, mandos a distancia para televisores, accesorios de plomería como tubos y conexiones.
“Todo lo que vendo tiene una utilidad, y aunque algunos no estén nuevos, siguen sirviendo”, explica Ramiro, mientras observa cómo los transeúntes se acercan a su puesto y examinan los artículos.
Para él, estos productos no solo representan una fuente de ingresos, sino también una oportunidad para darle nueva vida a lo que otros consideran desechos.
“A veces, las personas se deshacen de cosas que aún pueden ser útiles, y yo las rescato. Es mi manera de sobrevivir”, agrega.

Vendedores de cosas usadas. Foto: Enrique González (Enro)/ Cubadebate
poca distancia de Ramiro, Eulido Ortiz Vázquez también tiene su espacio. Aunque su historia es diferente, comparten el mismo deseo de no depender de la caridad ni de la limosna. Eulido explica que muchas de las personas que venden artículos usados en la calle provienen de sectores con bajos ingresos, y muchos de ellos no tienen una casa propia.
“Algunas personas nos regalan ropa, zapatos y otros artículos que ya no usan. Nosotros los limpiamos, los ponemos en buen estado y los vendemos a precios módicos. Hay quienes no pueden comprar en tiendas porque los precios son muy altos, y aquí encuentran algo que pueden pagar”, comenta Eulido.
“Al final, lo que importa es que lo que vendo sigue siendo útil, y eso es lo que hace que la gente venga a comprar”, añade.

Vendedores de cosas usadas. Foto: Enrique González (Enro)/ Cubadebate.

Probando una funda para celular, usada. Foto: Enrique González (Enro)/ Cubadebate.

Una persona observa los objetos usados que están a la venta. Foto: Enrique González (Enro)/ Cubadebate.

Unos micrófonos viejos destacan entre los objetos usados a la venta. Foto: Enrique González (Enro)/ Cubadebate.

Vendedores de cosas usadas. Foto: Enrique González (Enro)/ Cubadebate.

Venta en la calle de casetes y discos usados. Foto: Enrique González (Enro)/ Cubadebate.

Venta en la calle de casetes y discos usados. Foto: Enrique González (Enro)/ Cubadebate.

El negocio de vender cosas usadas. Foto: Enrique González (Enro)/ Cubadebate.

El negocio de vender cosas usadas. Foto: Enrique González (Enro)/ Cubadebate.

Vendedores de cosas usadas. Foto: Enrique González (Enro)/ Cubadebate.

Vendedores de cosas usadas. Foto: Enrique González (Enro)/ Cubadebate.

El negocio de vender cosas usadas. Foto: Enrique González (Enro)/ Cubadebate.
(Tomado de Cubadebate)


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