Manuel Juan Somoza/La Habana
Comienza en Cuba otra de las muchas jornadas inciertas desde que Donald Trump bloqueó la importación de petróleo como asfixiante preámbulo a un ataque militar que mucha gente da por inevitable, aunque ni en La Habana ni en Miami haya claridad en cuanto a lo que en realidad pueda ocurrir.
Es muy tenso el día a día. A la carencia de casi todo lo necesario para vivir, se suma la angustia de los cortes de electricidad constantes, sorpresivos y prolongados. Las viejas termoeléctricas con que cuenta el país (sus roturas son constantes) generan con crudo nacional, apoyándose en un sistema de paneles solares montados a la carrera en 2025.
Pero esa combinación solo alcanza para producir unos mil 140 megawatt ante una demanda que sobrepasa los tres mil mw. Hay unos mil mw inutilizados por falta de diésel y fueloil que NO se pueden obtener (desde enero) por el cerco petrolero, y conocer cuál es la reserva de crudo y hasta cuándo alcanzará constituye “Secreto de Estado”.
Y mientras esas realidades multiplican el agobio, en las redes sociales, a las que tiene acceso más del 80 por ciento de los nueve millones y tanto de cubanos que quedan en la isla (eran 11 millones y pico hace dos años), crece de manera descomunal un volumen de informaciones ciertas o falsas que aguijonea desde las esperanzas de salir pronto del asedio, hasta las interpretaciones que cada quien haga de lo que está por venir.
Los trumpistas dentro y fuera de la isla van con todo: “¡Llegó la hora!”, “¡Manifestaciones de protesta en toda Cuba!”, “¡Evacuan a Raúl Castro del bunker en que se protegía!”, “Miles de cubanos se reunieron en el parque Milander de Hialeah (Miami) durante el evento “Free Cuba Rally” para expresar su apoyo al pueblo cubano y exigir libertad y cambios en la isla”.
No obstante, en la convulsa realidad del día a día -en la concreta, para ser un poco más exacto-, el dramatismo en el que viven cubanas y cubanos es la consecuencia lógica de cualquier país cercado. No hay tropas en las calles casi vacías a falta de gasolina para autos y transportes públicos, ni se ha registrado tiroteo alguno a fin de contener las “manifestaciones” que venden las redes cada hora.
Así van las cosas hoy, sin poder ni suponer cómo será mañana.


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