Félix López/Andalucía
Avisa Donald Trump que la operación en Irán casi llega a su fin. En unas horas nos dirá que ha ganado y que Irán no es un país mejor, más libre y democrático porque su gente no aprovechó la oportunidad que él le dio para derrocar a los ayatolas en las calles. ¿Resultado? Muertes, destrucción, inseguridad y el mismo enemigo persa en Medio Oriente.
💵 Lo llama operación y no guerra porque sabe que en lo simbólico las guerras hay que ganarlas. Lo que Trump no reconoce es que se le ha complicado el tablero bélico. En los Estados Unidos hay dos cosas que no gustan de las guerras: 1. Cuando comienzan a llegar los ataúdes con los soldados muertos. 2. Cuando Wall Street enciende las alarmas de las cuentas. Y los números van en rojo por los precios del petróleo y los costos de la operación (según CSIS, con información del Pentágono, se gastan 891,4 millones de dólares por día).
🌎La actitud de Trump es la de un niño que juega a las guerras. Pero en la práctica las «estrategias bélicas» no sobreviven más allá de un mes: ya no habla del Canal de Panamá; no le saca pecho a Putin con Ucrania; la toma de Groenlandia pasó a ser un chiste; la guerra de los aranceles la aparca y la desempolva cada vez que quiere amenazar a algún país o presidente que no le ríe las gracias.
🤥 Los continuos errores los convierte en bulos. Se miente a sí mismo. Hace unos meses juró que había destruido el corazón nuclear iraní y ahora nos dijo que la operación en Irán persigue acabar con la amenaza nuclear iraní. ¿En qué quedamos? Durante años mencionó al temible Cartel de los Soles, dirigido por el sátrapa de Nicolás Maduro. Lo secuestró alegremente en Caracas y unas semanas después su Corte Suprema declaró que el Cartel de los Soles no existe.
🇺🇸 Está claro que los estadounidenses lo eligieron presidente, pero no llevaron a la Casa Blanca a un político. Trump no es un estadista. Es un mafioso, un intrigante y un extorsionador. Nos ha colado la lista de sus enemigos por el mundo, donde caben por igual Nicolás Maduro, Alí Jamenei, los Castro, Díaz Canel o Pedro Sánchez. Pero pocos medios advierten que con esa lista logró sacar de prime time a la Lista de Epstein, donde es uno de los más sucios indiciados.
🏟️ El hombre que dice odiar el populismo va de guiño en guiño a las multitudes de fanáticos. Por eso se hace la foto con Messi y con Ronaldo, reza con los evangélicos y complace a los extremistas blancos de los Estados Unidos con su racismo y su política antinmigrante.
🇨🇺 Para desviar la atención del chasco iraní, ha ordenado a Marco Rubio finiquitar el tema Cuba. Un día dice que al régimen cubano le quedan horas, reconoce que su estrategia de asfixia lo ha dejado sin petróleo, sin dinero y sin aliados. Otro día afirma que negocian una salida con Cuba, al más alto nivel, y los suyos le soplan que el más alto nivel que han conseguido es un cangrejo. Total, estamos en temporada de therians. Es obvio que sueña un acuerdo económico beneficioso para sí mismo, con una isla sembrada de hoteles, campos de golf, casinos, pistas y muelles en los 360 grados. Aquí estamos, atentos, con un cubo de palomitas, para ver el final de la película. Quién sabe si nos sorprenden y lo que está cada vez más cerca es el final de Donald Trump.
(Tomado del Facebook del autor)


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