ESTAMPAS DE OTRA JORNADA CON LA SOGA AL CUELLO

Manuel Juan Somoza/La Habana

Vivir, o mal vivir cada día con la soga del bloqueo petrolero impuesto a Cuba por Trump y su secretario crea agotamiento, incertidumbre, trifulcas en algunas de las colas de consumidores ansiosos para adquirir algo de lo mucho que nos falta, y también agudiza la convicción de continuar la marcha.

Hoy, en mi barrio, el servicio eléctrico fue suspendido a las tres de la mañana por falta de combustible y cinco horas después, aún en la tiniebla matutina, en el parque Kohly nos reunimos 8 de los 15 practicantes habituales de Taichi, cubanas y cubanos que sobrepasan los 65 años como edad promedio, dispuestos a no dejarse vencer.

Innecesario decirles de qué se habló hasta el cansancio antes de hacer el saludo ritual, pero después los sentidos se concentraron en esa práctica llegada de la sabiduría ancestral china y todo transcurrió como si fuera un día de normalidad.

No asistieron todos a la cita, porque también rondan las enfermedades y hay gestiones cotidianas imposibles de postergar, pero allí estaban 8 de 15. Y un resultado parecido observé en los restantes dos grupos dedicados a la misma práctica en el barrio.

En tanto, a poco más de un kilómetro, en el servicentro de 42 y 29, que opera con planta eléctrica propia y está concebido para la venta racionada de gasolina (20 litros) en dólares -solo para autos de turistas-, reventaba una bronca a piñazos y a pedradas entre los llamados “coleros”, cubanos por lo general muy jóvenes que pululan en ese lugar a fin de agenciarse mediante las mañas más insospechadas la gasolina que después revenden a precios multiplicados en la misma moneda fuerte.

Quizá, en poco tiempo, alguien suba alguna foto a Facebook con la falsa afirmación de que allí se registró “otra manifestación contra la dictadura”. Vivimos o sobrevivimos, además, entre realidades crueles y una constante campaña de desinformación dirigida a quebrar cualquier resistencia al cerco impuesto.

Así comenzó la jornada que corre en esta parte del municipio Playa, mientras Trump sigue diciendo a los cuatro vientos -sin confirmación alguna- que dialoga con “personeros del régimen” para que acepten una serie de cambios económicos -todos favorables a Estados Unidos-, a cambio de perdonarnos la vida.

Veremos que nos deparan las horas por venir. Ah, el servicio eléctrico fue repuesto a las 10 de la mañana, no sé hasta cuando

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