La persistencia inmunda de Muscina stabulans

Manuel Juan Somoza/La Habana

Vivimos entre moscas incisivas y abundantes, al menos en este pedazo de ciudad donde resido, no obstante ser una de las barriadas habaneras con menos basura acumulada en las esquinas, mal que se arrastra yo diría desde hace un año, sin que las batidas de limpieza ordenadas por el gobierno central hayan solucionado esa desgracia.

Son tantas las que pululan en casa, que a nuestra complicada cotidianidad he tenido que añadir el uso reiterado de un mata moscas efectivo y amarillo que me regaló mi hijo Juan Carlos, cuando ni idea tenía de hasta dónde podía llegar el riesgo de la basura acumulada en La Habana. El insecticida que me trajo otro de mis hijos, Ariel, debo ahorrarlo hasta que irrumpa en el verano la fiesta de los mosquitos.

La capacidad de reproducción de estos bichos inmundos debe ser superior a la de las conejas y gente hastiada ha comenzado a quemar basureros en las calles, pese al peligro que esa práctica implica también para la salud.

Y mal viviendo entre ellas, no dejo de pensar en aquella columna de guerrilleros saharauis en la cual Vivian y yo nos enrolamos en el desierto del Sahara. En cualquier parada obligada de la columna motorizada, a pleno sol y con la arena hirviente, aparecían las parientas de estas cubanas empeñadas en enloquecernos, como si en esta plaza sitiada no sobraran motivos para perder el tino.

Junto con esta verdad cruda e incómoda, hay otras, pero desde mi observatorio en Kohly prefiero centrar el foco una vez más en México, al igual que hacen muchos compatriotas.

¿Se podrá comprar allá el petróleo que le urge a la isla, luego de que Trump fue obligado a recular?, ¡VEREMOS! De momento, viaja hacia acá el segundo buque de la armada mexicana con alimentos recolectados en ayuda a mi país por grupos de amistad.

¿Cuánto petróleo importado queda en las reservas de Cuba? Bueno, eso es secreto de estado, como debe ser cuando las acciones de Trump y su secretario Marco Rubio apuntan a la asfixia. Entonces, solo puedo decirles que avanza el miércoles 25 de febrero, amanecimos con luz en casa, hace unas cuantas semanas que la isla fue declarada peligro extremo para la seguridad de Estados Unidos y aquí seguimos, entre las moscas malditas.

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