La Habana (Foto: Mauricio Alonso)
Rumores difundidos desde Miami agitan redes sociales y generan alarma en La Habana sin que se produzcan hechos verificables.
Aurelio Pedroso /La Habana
La capital cubana vivió una noche marcada por la incertidumbre, los mensajes alarmistas y la rápida propagación de rumores en redes sociales. Informaciones sobre supuestos “anuncios importantes” acerca del gobierno cubano circularon sin confirmación oficial.
Anochecer de este miércoles con la capital cubana en plena y frenética catalepsia, convulsa, con medios de prensa miamense que desde la isla darían a conocer a medio mundo el fin del gobierno cubano con “importantes anuncios”. Teléfonos celulares que no paraban de recibir mensajes de la parentela residente en el exterior muy preocupada por lo que estaba sucediendo. Algunas hasta indicando que, por favor, ni nos asomáramos al balcón.
El panorama apuntando a varios sitios de la capital con el complemento agregado de gran despliegue de vehículos del ejército y la policía. Entre esas zonas de beligerancia, la barriada de Miramar donde vivo a escasos metros de las oficinas del partido comunista municipal. Salgo a la terraza sin la menor de las preocupaciones y sólo el gallo del vecino a saber por qué razones, estaba cantando a esa hora.
La ausencia de hechos constatables contrastó con el clima de alarma que circulaba en plataformas digitales y cadenas de mensajería
La prensa internacional acreditada en la isla en pleno movimiento siguiendo instrucciones de las autoridades. Llamo a mis colegas y todos tranquilos en casa. Abro la página dedicada a las convocatorias del ministerio de Relaciones Exteriores, encargado de supervisar el trabajo de los corresponsales, y encuentro la invitación de Bartolomé Sancho Morey, periodista español radicado en Cuba por más de tres décadas en la presentación de su libro seguido de una convocatoria de otro colega con un tema relacionado con el Lago de los cisnes, del Ballet Nacional de Cuba.
Toda una gran farsa, una vez más, nacida en Miami y esta vez con ecos hasta en la misma Madrid. Quehacer propio de una guerra psicológica que cobra cada día mayor fuerza con el marcado interés de desestabilizar al gobierno y engañar a las gentes porque no se trata de una tomadura de pelo, sino una acción bien pensada para incautos que no han aprendido aún el riesgo que corren en las redes sociales.
El episodio reabre el debate sobre la manipulación informativa y el impacto de la desinformación en contextos de tensión política
Cuba, a punto de poner punto final a un proyecto asediado por el imperio y necesitado también -por qué no suscribirlo- de renovación y nuevas maneras de enfrentar los contratiempos en varias direcciones. No por presiones ni caprichos externos, sino por decisiones propias de su pueblo.
Las redes sociales y esa fábula de Esopo cuando sentenció que el mejor y peor de los manjares era precisamente la lengua…
(Tomado de El Boletín)


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