Cuba prepara un plan ante el «desabastecimiento agudo de combustibles» debido a la presión de EE.UU.

Captura de pantalla tomada de una transmisión de la Presidencia de Cuba, del mandatario Miguel Díaz-Canel, hablando este jueves, en La Habana (Cuba). EFE/ Presidencia de Cuba

La Habana (EFE).- El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, aseguró este jueves en una inusual comparecencia televisada que su Gobierno prepara un plan de «desabastecimiento agudo de combustible» ante las presiones de EE.UU.

«Vamos a vivir tiempos difíciles. Estos, en particular, son muy difíciles», reconoció el presidente ante un grupo seleccionado de periodistas.

EE.UU. cerró el flujo de petróleo venezolano a Cuba el 3 de enero, tras la captura del presidente de ese país, Nicolás Maduro, y el 29 de enero anunció una orden presidencial para aplicar aranceles a quien suministren combustible a la isla. Cuba precisa importar dos tercios de sus necesidades energéticas.

Díaz-Canel confirma que Cuba no ha recibido combustible desde diciembre

Por otra parte, el mandatario cubano confirmó este jueves que la isla no ha recibido combustible desde el exterior desde el pasado diciembre debido a las presiones de EE.UU.

«Es condenable que una potencia (…) asuma una política tan agresiva y tan criminal» hacia un país pequeño, afirmó.

El presidente aseguró también que el bloqueo petrolero va a tener consecuencias serias en el país, para lo que se están poniendo en marcha una serie de medidas de emergencia que van a «demandar esfuerzos»; «es asfixiarnos completamente», agregó.

Fotografía del 20 de enero de 2026 que muestra dos barcos cubanos navegando cerca a la bahía de Matanzas (Cuba). EFE/ Ernesto Mastrascusa

«Si no resistimos, ¿Qué vamos a hacer? ¿Nos vamos a rendir?», se preguntó Díaz-Canel.

Asimismo resaltó que el «bloqueo energético» de EE.UU. va a suponer «afectar la transportación de alimentos, la producción de alimentos, el transporte público, el funcionamiento de los hospitales, de instituciones de todo tipo, de las escuelas, la producción de la economía, el turismo…».

Cuba reconoce que ha paralizado parte de su producción energética

Además, el el país confirmó que ha paralizado toda su producción energética con motores de diésel y fueloil debido a la presión de EE.UU. y su bloqueo petrolero.

Díaz-Canel explicó que últimamente el país no ha podido contar con ninguno de sus parques de generación distribuida (motores), con una potencia instalada total de alrededor 1.300 megavatios (MW).

Esos sistemas son claves para el Sistema Eléctrico Nacional (SEN) y que en los últimos años suponían alrededor del 40 % del mix energético del país.

Cuba sufre una grave crisis energética desde mediados de 2024 por las frecuentes averías de sus obsoletas centrales termoeléctricas y la falta de divisas para importar los combustibles necesarios para nutrir la generación distribuida.

Mientras que distintos expertos estiman que de los 110.000 barriles diarios de petróleo que precisa Cuba para satisfacer sus necesidades energéticas, Venezuela le aportó en 2025 unos 30.000.

Aseguró este jueves que la isla «está dispuesta a un diálogo con Estados Unidos» sobre «cualquier tema», para construir «una relación entre vecinos civilizada» y de «beneficio mutuo».

En una inusual comparecencia televisada, el mandatario señaló que la isla está en disposición de hablar con Washington desde una «posición de respeto» a la «soberanía» y la «autodeterminación» del país caribeño sin «abordar temas» que, para el Ejecutivo de La Habana, se puedan «entender como injerencias».

«De un diálogo como ese se puede construir una relación de vecinos civilizada», subrayó el presidente cubano.

Entre las temáticas en las que el Gobierno cubano estaría dispuesto a abordar con Estados Unidos están los «temas migratorios, de seguridad, de la lucha contra el narcotráfico, la lucha contra el terrorismo, medioambientales (…) la colaboración científica», entre otros.

No es la primera vez que Díaz-Canel, en medio de la escalada de tensiones con el país norteamericano tras la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro, y el bloqueo petrolero a la isla, apunta que la isla está abierta al diálogo.

El pasado 12 de enero, en una publicación en X, el mandatario cubano aseguró que el Gobierno está dispuesto a «sostener un diálogo serio y responsable» sobre «bases de igualdad soberana, respeto mutuo, principios de Derecho Internacional, beneficio recíproco, sin injerencia en asuntos internos y con pleno respeto a nuestra independencia».

Un «plan de preparación para la defensa»

Por otra parte, Díaz-Canel anunció que su país ha iniciado un «plan de preparación para la defensa» debido a la creciente agresividad de EE.UU. en la región.

“Es un deber soberano ante una agresión prepararnos para la defensa”, puntualizó el mandatario.

El Consejo de Defensa Nacional de Cuba revisó y aprobó el 18 de enero “los planes y medidas” para dar paso “al Estado de Guerra” tras el ataque de EE.UU. a Venezuela que culminó con la captura del presidente de ese país, Nicolás Maduro. Desde entonces, Cuba realiza ejercicios militares todos los sábados, agregó Díaz-Canel.

Además, el mandatario explicó que el plan de preparación para la defensa desplegado desde enero comprende la “preparación del sistema defensivo de todo el país desde el municipio hasta el Consejo Nacional”.

El concepto de la Guerra de todo el pueblo es una estrategia impulsada en los años ochenta por el entonces presidente Fidel Castro y se basa en la movilización general de la población cubana para enfrentar una posible agresión

La postura de Cuba ante Trump

Díaz-Canel también negó que La Habana tenga conversaciones con Estados Unidos, después de que el presidente Trump instase al país caribeño a «alcanzar un acuerdo antes de que sea demasiado tarde».

El viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Carlos Fernández de Cossío, había negado el martes, en entrevista con EFE, que La Habana esté diseñando conjuntamente con EE.UU. una mesa de negociación.

Sus declaraciones contrastan con las que realizó en los últimos días Trump, quien ha asegurado en varias ocasiones que su Administración está teniendo una negociación con el Gobierno cubano, incluso a alto nivel.

La operación militar estadounidense en Caracas significó para La Habana, además del golpe a un aliado regional clave, el fin de suministro energético vital para la isla.

Mientras que distintos expertos estiman que de los 110.000 barriles diarios de petróleo que precisa Cuba para satisfacer sus necesidades energéticas, Venezuela le aportó en 2025 unos 30.000.

Trump dio otra vuelta de tuerca más a la presión sobre Cuba al firmar el 29 de enero una orden presidencial que amenazaba con aranceles comerciales a todos los países que suministrasen petróleo a la isla.

(Tomado de efe.com)

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