Audiovisual cubano concientiza sobre el consumo de drogas

En barrios habaneros como La Güinera y El Palenque se ha detectado el uso de metanfetaminas, una sustancia cuya presencia indica un desplazamiento desde los cannabinoides sintéticos hacia drogas más potentes y adictivas.Foto: Archivo IPS-Cuba

El audiovisual “Para no caer” visibiliza el impacto del consumo de drogas en adolescentes habaneros y se suma a iniciativas que buscan movilizar a la sociedad frente a este fenómeno.

IPS/La Habana

 El reconocido dúo cubano Buena Fe, compuesto por Israel Rojas y Yoel Martínez, estrenó este 15 de enero su primer video clip del año 2026 en plataformas digitales. Titulado “Para no caer”, el audiovisual acompaña a un tema con un mensaje contundente contra el consumo y el tráfico de drogas, un fenómeno que ha cobrado creciente protagonismo en la sociedad cubana actual.

El video se distingue por poner en primer plano a los verdaderos protagonistas: jóvenes adictos en recuperación, sus familias y el equipo médico que los acompaña en su proceso de rehabilitación.

Lejos de una narrativa ficticia, la historia real de lucha, esperanza y unión fue construida bajo la dirección del realizador Claudio Peláez, con la intención de humanizar la problemática y mostrar las consecuencias personales, familiares y sociales de la adicción.

Si bien Cuba mantiene una histórica política de “tolerancia cero” frente al consumo y al tráfico de drogas, reconocida incluso en declaraciones oficiales de 2025, los recientes patrones de consumo parecen desafiar ese enfoque, reflejando un aumento especialmente entre adolescentes y jóvenes.

Cortar el mal

Según informes del Ministerio del Interior, La Habana concentra algunos de los principales focos de consumo y tráfico de drogas, con municipios como Marianao, La Lisa, Arroyo Naranjo y San Miguel del Padrón identificados como zonas de alta incidencia.

Frente a este panorama, y con el objetivo de sensibilizar y movilizar a las comunidades, surgió en 2025 la operación nacional “Contra las drogas se gana”, cuya principal actividad fue el barrio debate. Esta iniciativa conjunta fue impulsada por los Comités de Defensa de la Revolución, la Fiscalía General de la República y el Departamento de Salud Mental de la Dirección General de Salud de La Habana.

Más de 50 encuentros comunitarios de este tipo se llevaron a cabo en los lugares más vulnerables de la capital, precisamente en aquellos donde el consumo y el tráfico de drogas habían comenzado a arraigarse con mayor fuerza.

Estos encuentros han adoptado un enfoque participativo y educativo, concebidos como espacios de diálogo abierto entre jóvenes, familias, autoridades sanitarias y líderes comunitarios. Dichas actividades combinan charlas, testimonios, juegos educativos y materiales audiovisuales para romper el estigma y generar una respuesta colectiva.

“Yo creo que es importante la transmisión del mensaje entre iguales. Es un diálogo de joven a joven. Los adictos cuentan sus experiencias para que los presentes conozcan las consecuencias del consumo y no acudan a los estupefacientes bajo ningún concepto”. Expresó Yali López Guido, jefe de Servicios de la Sala de Adicciones del Hospital Psiquiátrico de La Habana Comandante Bernabe Ordaz.

Muchos jóvenes han visto su presente destruido por la adicción, han perdido valores y motivación, y su entorno familiar ha sufrido las consecuencias de una enfermedad que afecta a toda la red social que le rodea.

El arte de visibilizar

La importancia de este tipo de esfuerzos radica en su capacidad de hacer visible una realidad muchas veces silenciada. En sociedades donde los discursos oficiales tienden a resaltar políticas de control y sanción, las voces de quienes han vivido la adicción y sus familias aportan una perspectiva humana y urgente.

Buena Fe, con una trayectoria artística marcada por su compromiso con los temas sociales, vuelve a poner su arte al servicio de una causa que trasciende el entretenimiento. Con “Para no caer”, el dúo no solo entrega una pieza musical, sino que se convierte en vocero de una narrativa de advertencia, solidaridad y esperanza.

Previo a su estreno en la plataforma YouTube, el vídeo clip tuvo una presentación especial en el Cine-Teatro Miramar, ante los protagonistas, sus familiares y estudiantes de la enseñanza secundaria y preuniversitaria de la comunidad. La cita provocó la reflexión profunda, impulsando el intercambio de experiencias y promoviendo una necesaria cultura de prevención.

En un momento en que el consumo de drogas representa un desafío importante para la capital cubana y el país entero, la música, la comunidad y la voz de quienes han sufrido en carne propia esta realidad se erigen como elementos indispensables de una respuesta colectiva y humana. (2026)

(Tomado de IPS/Cuba)

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