Jorge Gómez Barata/La Habana
A pesar de no haber poseído legalmente armas nucleares, Groenlandia tiene una curiosa historia atómica, por cierto ligada a los Estados Unidos que posee casi 300 bases militares en Europa, servidas por no menos de 85.000 militares, dotados con aviación táctica y estratégica, navíos y submarinos, y unas 150 armas nucleares en seis países, sin contar los navíos que vivaquean en puertos europeos.
Una de esas bases (Pituffik) se encuentra en Groenlandia que, geográficamente no pertenece a Europa sino a América del Norte y que Estados Unidos instaló allí durante la II Guerra Mundial para evitar que los nazis utilizaran la isla para acceder a América del Norte e incursionar en Canadá y los propios Estados Unidos.
El 21 de enero de 1968, un B-52 dotado con cuatro bombas atómicas que formaba parte de la “Operación Chrome Dome (Cúpula cromada) iniciada en 1960 que consistía en un programa de alerta global, según el cual la fuerza aérea de los Estados Unidos mantenía en el aire a la vez a varios bombarderos estratégicos con bombas termonucleares próximos al territorio soviético contra el cual operarían en el caso de que estallara una guerra nuclear.
Mientras sobrevolaba Groenlandia, en las inmediaciones de la base aérea estadounidense de Thule, en una de las naves se desató un incendio que obligó a los tripulantes a abandonar la nave que se estrelló contra el helado suelo. El impacto dio lugar a la ruptura de una de las bombas y a la dispersión de fragmentos de plutonio y otros componentes radiactivos.
La Operación Chrome Dome, fue suspendida. En 1995, William Perry, entonces secretario de defensa, informó al gobierno danés que Estados Unidos no sólo había sobrevolado Groenlandia, sino que también había almacenado armas nucleares en la base de Thule.
Otro capítulo de la historia nuclear de Groenlandia fue contado por BBC News en 2016.
Entonces la agencia alertó sobre la posibilidad de que el deshielo provocado por el cambio climático deje expuesto un secreto nuclear de Estados Unidos que yace bajo los hielos árticos en Groenlandia. Se trata de Camp Century una base secreta subterránea para lanzar misiles nucleares que en los años 60 Estados Unidos intentó construir en Groenlandia a unos 4.000 kilómetros de Moscú.
En los años cincuenta comenzó a considerarse la idea y en 1961 se iniciaron las obras, consistentes en infraestructuras energéticas, túneles para el material militar y alojamiento para el personal. La Crisis de los Misiles en Cuba en 1962, aceleró el proyecto. Lo primero fue la red de tres kilómetros de túneles que albergaron a los participantes en las obras, 200 militares, hospital, laboratorio, cine y comercios.
Al abandonar el proyecto en 1966 quedaron enterrados bajo el hielo, elementos radiactivos, combustibles, residuos físicos, material biológico, gases industriales, sustancias utilizadas en las investigaciones. El reactor fue retirado. Entonces se creyó que la nieve que constantemente cae sobre la isla sepultaría para siempre los restos de una iniciativa fallida. En 2015 la nieve que cayó en Groenlandia fue la mitad de la que se esperaba.
Hoy, dado la evolución climática de la región en la cual avanza el deshielo, se teme que en unos años los residuos y todo el secreto de Estados Unidos queden expuestos. Tal vez Trump llegue a tiempo para conservarlo. Allá nos vemos.
(Tomado del diario ¡Por esto! )


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