En medio de transformaciones, avances y retrocesos, el 2025 ha sido un año crítico para el entorno digital cubano.Foto: Jorge Luis Baños/IPS
IPS/La Habana
El 2025 será recordado como el año donde acceder a internet se volvió un lujo en Cuba y la desconexión se hizo cotidiana por los apagones prolongados en todo el país.
En Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), 2025 estuvo marcado en Cuba por un aumento de precios en la telefonía y la naturalización de la desconexión por los apagones prolongados y los daños provocados por el huracán Melissa.
Personas usuarias critican las reiteradas fallas en los servicios de telecomunicaciones, el encarecimiento; la dolarización parcial de estos servicios, donde los pagos incluso en USD deben ser realizados en el exterior; y la falta de transparencia sobre el uso anunciado de las recaudaciones en la inversión en infraestructura tecnológica.
Esto contrasta con el incremento de las operaciones a través de los canales electrónicos de pago y la diversificación de plataformas para ello. Además de que las autoridades dijeron expresamente que no está permitido el uso de internet satelital con Starlink.
La isla caribeña llega al cierre de un año desesperanzador para el entorno digital, que IPS Cuba resume a continuación.
Aumenta demanda de Inernet, pero…
De acuerdo con el Ministerio de las Comunicaciones, más de 8 millones de líneas móviles están activas en 2025, el 95 % de ellas con acceso a internet. Por otro lado, el 76 % de los teléfonos en uso soportan la 4G y cerca del 90 % son teléfonos inteligentes (smartphones).
Según la entidad, el tráfico móvil de datos se ha triplicado en los últimos dos años, lo que evidencia una demanda creciente de conectividad.
El uso del cable submarino Arimao, que conecta a Cuba con Martinica, contribuyó a ampliar notablemente la capacidad de conexión internacional del país. En abril de 2025 se cumplieron dos años de su puesta en funcionamiento.
“Con ese cable y sus expansiones, la capacidad global alcanzó los 380 Gbps, triplicando la capacidad registrada en 2021”, detalló en enero la presidenta ejecutiva del monopolio estatal Empresa de Telecomunicaciones de Cuba (Etecsa), Tania Velázquez.
Especialistas coinciden en que Arimao es uno de los avances técnicos más significativos del último periodo, pero más allá de los datos compartidos a inicios de año, poco se conoce sobre su incidencia directa en las y los usuarios cubanos.
La propia Velázquez admitió que aún son necesarias más inversiones en radiobases para amplificar la señal, lo cual se traduciría en el aumento de líneas móviles y del patrón de consumo del sector privado en el país.
En este contexto, el aumento del consumo de datos y la demanda de conectividad se enfrentan a una infraestructura sobrecargada, insuficiencias en radiobases y una crisis energética permanente.

A seis meses del polémico tarifazo, las personas usuarias no perciben mejoría en la conectividad.
Entre apagones, interrupciones programadas y huracanes
A lo largo de 2025 se reportaron múltiples fallas en las telecomunicaciones, ya sea por los prolongados apagones, las llamadas “interrupciones programadas” de Etecsa o los daños asociados al huracán Melissa, sobre todo en la región oriental del país.
En cualquier caso, esto solo demuestra que el entorno digital sigue siendo muy vulnerable: a la situación electroenergética, a desastres naturales y a la falta de mantenimiento eficiente.
La fragilidad del sistema se evidenció con el paso de Melissa. El fenómeno provocó cortes importantes tanto en la telefonía fija como móvil en Holguín, Granma, Guantánamo y Las Tunas.
En muchas áreas se reportaron además daños sobre la fibra óptica, postes y radiobases, lo que hizo que las interrupciones fueran prolongadas.
Santiago de Cuba, una de las provincias más afectadas y por donde Melissa tocó tierra cubana, reporta un avance en la recuperación de sus servicios, aunque residentes reclaman mayor agilidad en las operaciones. Numerosas comunidades del oriente aun enfrentan dificultades al respecto al cierre del año.
Varias fueron también las “interrupciones programadas” debido a “trabajos técnicos de modernización” en la red y las fallas, según Etecsa.
Una búsqueda rápida en el sitio oficial de la empresa recoge al menos tres anuncios de interrupciones durante septiembre, agosto y mayo. Las supuestas “operaciones técnicas” realizadas en este último mes resultaron las más polémicas, pues dieron paso al polémico tarifazo.
También en el mes de mayo una falla generalizada dejó a gran parte de La Habana y provincias aledañas sin servicio de voz y datos en la red móvil durante varias horas.
Las comunicaciones se afectaron en igual medida durante los colapsos del Sistema Electroenergético Nacional (SEN) durante el ano, que han sido seis aproximadamente entre octubre de 2024 y el inicio de diciembre de 2025.

La crisis energética, los prolongados apagones y los daños asociados a huracanes como Melissa provocaron continuas fallas en los servicios de voz y datos en la red móvil.
El tarifazo
El 2025 será recordado como el año del tarifazo. El aumento significativo del precio de datos móviles por parte de Etecsa, y la imposición de un límite de recarga mensual máxima en pesos cubanos a 360 CUP, provocaron una polémica sin precedentes en cuanto a las TIC en Cuba.
La medida anunciada en mayo generó un gran malestar social, especialmente entre las y los jóvenes universitarios, quienes denunciaron que la decisión equivale a un “apartheid digital”, al dejar fuera del acceso a internet a quienes no tienen remesas o ingresos en dólares.
Protestaron mayormente a través de comunicados, llamados a sentadas pacíficas y al paro de la docencia por parte de algunas facultades. Varios denunciaron en redes sociales presiones por parte del profesorado, directivos y la policía política.
En respuesta, Etecsa anunció una nueva oferta en junio para el sector estudiantil. Sin embargo, para el resto de la población la situación sigue siendo precaria, el acceso a datos móviles costoso y el uso de Internet una limitación.
Las autoridades justifican la medida como única vía para financiar el mantenimiento y la modernización de la red. De hecho, según datos del monopolio, la recaudación de Etecsa aumentó drásticamente tras la implementación del nuevo esquema tarifario en unos 25 millones de dólares.
Pero a seis meses del tarifazo no ha habido cambio alguno en beneficio de los clientes nacionales; ni tan siquiera una mejoría en los servicios de telecomunicaciones.
En redes sociales personas usuarias declaran que la situación sigue igual o peor, al tiempo que reportan quejas sobre la sospechosa velocidad con que se agotan los megas y el saldo disponible.
Mientras, la empresa promueve con más fuerza las recargas internacionales, al tiempo que aumenta el monto mínimo de las mismas.
Definitivamente el tarifazo llegó en 2025 para quedarse. “Era necesario para evitar el colapso en el sistema de las telecomunicaciones en Cuba”, aseguran los especialistas.
Pasos del comercio electrónico, aun con limitaciones
Pese a los obstáculos del comercio electrónico en Cuba, en el último año se reporta un incremento de las operaciones a través de los canales de pago digital, así como de los usuarios activos en las pasarelas nacionales.
La herramienta líder, Transfermóvil, suma hoy más de cinco millones de usuarios, maneja mensualmente alrededor de 1 300 millones de operaciones y cuenta con una cartera de más de 70 servicios.
Al mismo tiempo crecen los monederos móviles. El más popular, Mi Transfer, tiene actualmente alrededor de 900 mil consumidores, informó a inicios de noviembre el director de Desarrollo y Soporte de Productos Digitales de Etecsa, Julio Antonio García.
El mercado informal también se valió cada vez más durante el año de espacios digitales como los canales de WhatsApp, así como proliferaron tiendas virtuales y otras iniciativas para emprendimientos formales como las mipymes.

Los canales de pago electrónico se afianzan en la isla caribeña, aún en medio de los obstáculos que imponen numerosas instituciones estatales y privadas para su uso.
Y para 2026
Las expectativas para el próximo año resultan asoladoras en materia energética, por lo que la vida cotidiana seguirá marcada por los apagones. Conectarse a internet o tener un teléfono móvil serán cada día un lujo mayor para amplias franjas de la sociedad cubana.
En materia de TIC, el Programa de gobierno para corregir distorsiones y reimpulsar la economía, publicado en octubre de 2025, dedica su último objetivo general al respecto: “Gestionar la ciencia e innovación, la comunicación social y la transformación digital para impulsar las esferas de desarrollo y perfeccionar la gestión del Gobierno”.
El documento programático enuncia varias metas en ese sentido, aunque no precisa las fechas para lograrlas. Entre ellas, figuran:
- Aprobar dos Nuevas Empresas de Alta Tecnología y un Nuevo Parque Científico Tecnológico.
- Elevar la cobertura poblacional de la telefonía móvil 4G a 10 %.
- Satisfacer la demanda de conectividad a 65 % de la población.
- Elevar la cobertura poblacional con televisión digital, en HD 60,97 % y en SD 79,27%.
- Eliminar tres zonas de silencio.
- Actualizar y articular con las cuentas oficiales en redes sociales el 50 % de los sitios web de entidades estatales. (2025)
(Tomado de IPS/Cuba)


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