De pilar estadístico del “ordenamiento” a indicador “maldito” de una terapia de choque.
| Pedro Monreal dic 8 |
El profesor Javier Pérez Capdevila ha estimado aproximadamente en 50157 pesos (CUP) el valor mensual actual de la canasta de bienes y servicios de referencia (CBSR) por persona.
El cálculo, que incluye un gasto en alimentación de 37590 pesos mensuales, ha sido estimado a partir de su experiencia personal en la ciudad de Guantánamo.
Ese cómputo se agrega a mediciones como las realizadas por el colega Omar Everleny Pérez de 45401 CUP mensuales para dos personas en diciembre de 2024 (incluyendo 24351 CUP en alimentos) y la estimación por el Food Monitor Program de un valor de 41735 CUP de la canasta básica alimentaria para 2 personas en La Habana en agosto de 2025.
Más allá de las diferentes cuantificaciones y de los métodos utilizados, esos estimados comparten dos características: primero, se encuentran considerablemente distantes de los últimos datos oficiales de la CBSR informados en octubre de 2021 (3250 CUP mensual por persona) y sobre los cuales no se han divulgado más actualizaciones, y segundo, son muy inferiores al dato más reciente del salario estatal medio mensual de 6685,3 CUP (enero- septiembre de 2025).
Es precisamente esa separación entre las estimaciones del costo de la canasta y de los salarios estatales lo que parece ser la explicación más razonable respecto al profundo silencio gubernamental sobre la actualización del valor de la CBSR.
En diciembre de 2023, durante la presentación de las “proyecciones” de gobierno para 2024, el primer ministro dijo que se estaba trabajando en la actualización del costo de la CBSR, pero el hecho es que desde entonces el gobierno no ha vuelto a mencionar el tema.
No se trata de un “olvido” menor porque un eventual dato oficial del costo de la CBSR que pudiera ubicarse en el entorno de las estimaciones no oficiales, e inclusive con un valor algo menor, sería una especie de clavo en el ataúd de la promesa política de un “socialismo próspero y sostenible”.
Durante las extensas sesiones informativas en 2020 previas al “ordenamiento”, el costo de la CBSR fue mencionado frecuentemente en su condición de pilar estadístico de uno de los cuatro componentes cruciales del “ordenamiento”: la transformación de los ingresos de la población.

Se explicó entonces en detalle el procedimiento utilizado para calcular el valor “de diseño” de la CBSR que se estimaba en 1528 CUP per cápita mensual para el momento de inicio del “ordenamiento” a partir del 1ro de enero de 2021.

El valor de la CBSR era el soporte estadístico en el que se basó la determinación del salario mínimo (2100 CUP) resultado de la multiplicación del costo de la CBSR por un coeficiente de 1,3.

A su vez, el salario mínimo funcionaba como el piso base de la nueva escala salarial del “ordenamiento”. No solamente garantizaba un ingreso mínimo que presumiblemente evitaría (o minimizaría) la pobreza, sino que servía de referencia para estructurar toda la pirámide salarial que supuestamente alineaba ingresos con factores como la cualificación, nivel de responsabilidad y condiciones del puesto laboral.

Igualmente, el salario mínimo servía como referencia para otros ingresos como las pensiones, garantías laborales (en caso de interrupciones laborales se paga al menos el salario mínimo), y para determinar el umbral para asistencia social y algunas prestaciones.
Aquel entramado de variables y de efectos deseados entre ellas en que se apoyó el “diseño” del programa de gobierno conocido como “ordenamiento” se vino abajo precisamente cuando uno de sus pilares estadísticos, el costo de la CBSR se disoció -por la inflación- de manera abrupta y notable respecto al valor que según el “diseño” deberían tener importantes variables como el salario mínimo, los salarios y pensiones.
El fallo del diseño provocó un ajuste del lado de los ingresos que revirtió radicalmente y de manera rápida el funcionamiento “planificado” de los incentivos del sistema económico: los ingresos del trabajo dejan de ser el componente principal del bienestar familiar.
La política económica oficial acepta la realidad de un incremento notable del costo de la CBSR, sin informarlo públicamente y sin soluciones a corto plazo, y opta por desvincular el costo de la vida respecto a la dinámica de la remuneración del trabajo. En el nuevo “programa económico de gobierno” presentado recientemente no se aprecian procesos que harían factible resolver esa distorsión estructural.
Haber “normalizado” oficialmente el excesivo desacoplamiento del costo de la CBSR y de los salarios indica la aplicación de una variante de terapía de choque que intenta disimularse mediante el ocultamiento del dato “maldito” del costo oficial de la canasta.
TEXTO ORIGINAL DEL PROFESOR JAVIER PËREZ CAPDEVILA
Tomado de su perfil de FACEBOOK (8 diciembre 2025)
El Precio de la Vida en Cuba: Un Cálculo Personal y Necesario.

Para ofrecer una mirada responsable al costo de vida cotidiano, presento a continuación un ejercicio aproximado basado únicamente en mi experiencia personal y en precios que varían con frecuencia. No constituye una valoración oficial ni pretende sustituir estadísticas institucionales; simplemente busca ilustrar, de manera orientativa, cuánto podría costarle a una persona cubrir necesidades básicas en el contexto actual. Algunos productos o servicios pueden faltar, cambiar de precio o no estar disponibles, por lo que este cálculo solo debe entenderse como una estimación referencial.
Comparto esta información con absoluto respeto y con la intención de fomentar un análisis sereno y constructivo sobre la economía familiar. Mi propósito no es señalar responsabilidades ni emitir juicios sobre la gestión de ninguna institución, sino reflexionar desde mi vivencia personal acerca de los desafíos que enfrentan los hogares cubanos y contribuir, desde la transparencia y la buena fe, a un diálogo ciudadano más informado.
CANASTA BÁSICA DE ALIMENTOS
Arroz 12 libras (3 240 pesos)
Frijol 7 libras (2 400 pesos)
Aceite 1 litro (1 000 pesos)
Espagueti 1 kg (600 pesos)
Huevo cartón (3 000 pesos)
Pollo 10 libras (4 000 pesos)
Carne de cerdo 6 libras (4 200 pesos)
Jamonada 5 libras (1 500 pesos)
Queso 3 libras (2 100 pesos)
Leche 3 kg (7 500 pesos)
Viandas 30 libras (2 500 pesos)
Ensaladas de vegetales 20 libras (1 600)
Pescado 6 libras (2 700 pesos)
Sal 1 libra (50 pesos)
Azúcar 5 libras (1 200 pesos)
TOTAL EN ALIMENTOS: 37 590 pesos
CANASTA BÁSICA DE MEDICAMENTOS (sólo como ejemplo el de un hipertenso porque lo soy y tengo esa vivencia)
Nota: Este gasto es mínimo indispensable porque es lo que yo gasto mes tras mes como mínimo, pero podría incrementarse en 10 veces fácilmente.
Analgésicos 10 tabletas (250 pesos)
Antihipertensivo 30 tabletas (1 050 pesos)
Betabloqueador 30 tabletas (500 pesos)
Diurético 30 tabletas (350 pesos)
TOTAL EN MEDICAMENTOS: 2 150 pesos
CANASTA BÁSICA DE ASEO PERSONAL Y DEL HOGAR
6 jabones de tocador (900 pesos)
2 kg de detergente en polvo (2 000 pesos)
1 litro de detergente líquido (300 pesos)
2 jabones de lavar (600 pesos)
1 tubo de pasta dental (350 pesos)
1 pomo de conia (900 pesos)
2 paquetes de íntimas (600 pesos)
1 pomo de desodorante (500 pesos)
2 colchas de trapear (600 pesos)
TOTAL EN ASEO PERSONAL Y DEL HOGAR: 6 750 pesos
CANASTA BÁSICA EN SERVICIOS BÁSICOS DEL HOGAR
Corriente eléctrica (1 000 pesos)
Agua: 7 peso
TOTAL EN SERVICIOS BÁSICOS DEL HOGAR: 1 007 pesos
CANASTA BÁSICA EN SERVICIOS BÁSICOS PERSONALES (sé que es mucho más)
Celular (360 pesos )
Peluquería o Barbería (1 000 pesos )
TOTAL EN SERVICIOS BÁSICOS PERSONALES: 1 360 pesos
CANASTA BÁSICA EN SERVICIOS DE TRASPORTE
Estimado: 1 300 pesos
LA SUMA DE ESTA CANASTA BÁSICA ES DE 50 157 PESOS
¿CUÁL DEBERÍA SER EL SALARIO MÍNIMO DE UN CUBANO BASÁNDONOS EN LA CANASTA BÁSICA?
El cálculo del salario mínimo tomando como referencia el costo de la canasta básica es un método utilizado en la mayoría de países países, aunque la metodología exacta puede variar.
La discusión del salario mínimo en Cuba, anclada al costo real de la canasta básica, es tanto técnica como ética: se trata de que el trabajo sostenga la vida con dignidad.
Teniendo en cuenta que en esta aproximación no he tomado en cuenta ni el vestuario, ni materiales escolares, ni actividades de ocio entre otros gastos inevitables, pero si teniendo en cuenta que una cantidad para nada despreciable de trabajadores tienen al menos una persona a su cargo, y sin pretender atiborrar a los lectores con cálculos económicos matemáticos complejos, puedo estimar que el SALARIO MÍNIMO DIGNO
de un trabajador cubano debería estar entre
40 000 y 45 000 pesos
.
En definitiva, este cálculo no busca ofrecer respuestas absolutas, sino abrir espacio para una reflexión honesta sobre las condiciones reales de vida y el valor del trabajo en nuestro país. Si logramos conversar con serenidad sobre estos temas, podremos acercarnos juntos a soluciones más justas y sostenibles para todas las familias cubanas.
(Tomado de Substack de Pedro)


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