Manuel Juan Somoza/La Habana
A menos de tres meses de que finalice otro año maldito, en el Norte reina con razón el regocijo entre quienes son ejecutores insoslayables de buena parte de la policrisis que abate al país.
Y mientras tanto, desde el cabo de San Antonio (extremo oeste) a Maisí (al este) cobra cuerpo una percepción estremecedora: las políticas en curso para al menos atenuar el agobio nacional HAN FRACASADO.
Dicotomía que pesa cada día un poco más sobre los cubanos, sea cual sea su edad o ideología; contradicción que al parecer no entienden de la misma manera quienes mandan y los que sobreviven; paradoja que oscurece el futuro, en cuanto a independencia y soberanía.
Los pronunciamientos se multiplican en una u otra dirección:
“ATENCIÓN . SOS REPARTO CAMILO CIENFUEGOS!!! 12 DÍAS SIN AGUA NI PIPA NI EXPLICACIÓN NI PRONÓSTICO!!! QUÉ ES ESTO? CASTIGO O INCITACIÓN AL DESORDEN?”, denuncian desde la Habana del Este.
“Los daños económicos por 60 días de bloqueo de Estados Unidos (1 600 millones de dólares) equivalen al costo del combustible para satisfacer la demanda de electricidad del país.”, afirmó el canciller Bruno Rodríguez el mismo día del SOS llegado desde el este de la ciudad.
“Al gobierno de Cuba le encanta la lucha contra el bloqueo. La necesitan porque lo entretiene y mantiene a la gente entretenida como Netflix, y de paso sirve para encubrir su ineficacia que a su vez encubre su real función”, dice otro desde Miami, con la intención de diluir el impacto cierto de esa guerra silenciosa que se le hace al país desde EU.
“Washington promete poner fin a la opresión del tiránico régimen de Cuba”, denuncian los propagandistas de la anexión, en tanto las cañoneras yanquis están desplegadas al sur del Caribe apuntando a Venezuela.
“Cuba en el pecho de un hombre”, titula el oficial diario Granma, al reseñar un “homenaje póstumo “ a Ricardo Cabrisas, al tiempo que la sistemática falta de generación eléctrica envuelve a los cubanos en una bruma que descorazona y no deja tiempo para pensar en funerales, por muy dignos que estos puedan ser.
Cuba está en transición, pero no sé hacia dónde.


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