El “esclarecimiento” vuelve a llegar de España

Manuel Juan Somoza/La Habana

Sí, porque resulta que un intelectual español acaba de explicar en Cubadebate la truculencia que, en su opinión, oculta el podcast de La Joven Cuba (LJC) con su reciente entrevista al reconocido artista cubano Israel Roja.

Y el análisis de cinco páginas y más de nueve mil caracteres sin espacios -demasiado extenso para los tiempos que corren- sitúa la entrevista de marras en “la guerra cultural y la contrarrevolución blanda” que ciertamente tiene a la isla como blanco.

Al menos, en este caso, el comentarista distante fue sobrio con el líder del grupo Buena Fe, aunque finalizó con esta observación:

“A veces, participar no es dialogar, sino validar. Y validar al adversario en su terreno, con sus reglas (el adversario es LJC), es ceder una batalla más en esta guerra prolongada por la conciencia de los pueblos”.

Supongo que en las próximas 48 o 72 horas el debate que desató LJC quede en el pasado, como ocurrió con el paquetazo del consorcio de las telecomunicaciones, ETECSA, y el intento de una ministra cubana -aquella que después “renunció” a su cargo- de silenciar la pobreza que la crisis en curso ha desatado también en este país, por solo citar dos hechos recientes.

Pero me senté a escribir esta nota porque me hizo recordar al extinto Ángel Tomás González, en mi opinión, uno de los más originales e incisivos cronistas cubanos desde la crisis de los 90 del siglo pasado hasta la antesala de la actual.

Ángel, sin embargo, corrió con peor suerte. En otra coyuntura de debate interno, otro analista, también español, intervino igualmente desde la distancia e irrespetuoso e hiriente lo tildó nada menos que de batistiano.

Desde entonces, para joderlo, como hacemos los cubanos a fin de ayudarlo a disipar la ira, sus amigos lo bautizamos con el sobrenombre de “El rayadillo”, quienes sepan de historia sabrán por qué.

La polarización política que ha acompañado a Cuba en los últimos sesenta y tantos años se agudiza, los extremos se buscan y hasta se encuentran. Porque del lado contrario de la izquierda española que “alerta” y descalifica, llegan también las valoraciones.

“El guion es de manual: un medio fabricado por agentes de opinión del régimen (LJC)  entrevista a un viejo servidor del mismo régimen”, escribió otro portavoz distante.

(Articulo citado)

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