Manuel Juan Somoza/La Habana
La Asamblea Nacional (AN) acaba de finalizar varios días de sesiones maratónicas con nuevas promesas, otro recuento de penurias, la aprobación de varias leyes -incluso a favor de niños, adolescentes y jóvenes-, una modificación a la Constitución de la República, y más decisiones a confirmar que las que caben en esta nota.
Para el segundo semestre, el primer ministro Manuel Marrero anunció un aumento de las pensiones hasta cuatro mil pesos cubanos (cup) , cuando la improductividad y su media hermana, la inflación, hacen que 20 huevos cuesten tres mil cup y cada cubano necesite por lo menos entre 12 y 15 mil cup para bandearse durante 30 días.
El anuncio, que “beneficiará a más de un millón” de cubanos, según las autoridades, parece obra del superávit registrado por la práctica fiscal en curso -mayor control y exigencia en el pago de impuestos-, uno de los resultados que oficialmente se atribuye a “la política de gobierno para corregir distorsiones y reimpulsar la economía”.
Política que Marrero dijo “es resultado de un proceso de trabajo iniciado en diciembre de 2023”, que aún se desconoce en detalles, aunque también se anunció que para fin de año, al fin, se daría a conocer.
Política, además, que por su falta de resultados favorables a la ciudadanía es motivo de cuestionamientos por economistas, académicos y hasta por la lógica de los cubanos comunes, quienes cargan con la crisis multisectorial en marcha.
En Cuba, ni los niños olvidan que la política gubernamental anterior para alcanzar el “ordenamiento monetario” terminó en estremecedor fracaso, entre otras razones, por haberse mal aplicado en el peor momento (durante la covid), después de casi 10 años de estudio.
Novedades
Según trascendidos, se habría aprobado que el depauperado sistema nacional de salud pública -en la isla no hay clínicas privadas- disponga del ciento por ciento de los ingresos que aporta la exportación de servicios médicos.
Hasta ahora la práctica ha sido que el Estado distribuya esos ingresos en función de las necesidades nacionales. La situación de ese sector es tan crítica que la mortalidad infantil se sitúa en 8,2 por cada mil nacidos. Era orgullo nacional antes de la crisis mantenerla en cinco.
En la AN se aprobó igualmente dejar sin efecto el límite de 60 años de edad para ocupar la Presidencia de la República. Miguel Díaz-Canel terminará en 2028 su segundo y último mandato constitucional. “Ya algunos viejitos deben estar siendo valorados. Este es un país de viejos”, dicen con sorna algunos cubanos.
Así mismo se anunció que después de “un debate fuerte” se espera la presentación a la AN en diciembre de “la política y proyecto de ley para la empresa estatal socialista” y se aprobó la creación de un instituto dedicado a los empresarios estatales. Ya rige otro para el sector privado y van dos las nuevas estructuras de este tipo con su carga burocrática.
Para el segundo semestre también se anunció la intervención estatal en el mercado cambiario, regido hoy por el mercado informal con 300 cup por usd , como tasa promedio.
Lo insólito
En paralelo, se registró un hecho desacostumbrado cuando la unanimidad ha marcado tradicionalmente las votaciones y consideraciones de la AN.
Al intervenir en una de las comisiones del legislativo, la titular de Trabajo y Seguridad Social, María Elena Feitó, trató de minimizar el auge de la pobreza en Cuba, recurriendo a un lenguaje prepotente y burlón que recibió el respaldo de todos los asistentes.
Pero la TV oficial transmitió su intervención y se armó la tángana en las redes tanto por partidarios como por contrarios al gobierno. El escándalo alcanzó tal extremo -llegaron a acusarla de ser émulo de Vox- , que Díaz-Canel, sin nombrarla, la criticó, la ministra presentó su renuncia y fue separada del cargo.
No obstante, son muchas las preguntas que han quedado sin respuesta. ¿Qué habría ocurrido si la tv no hubiera transmitido su intervención, como ha hecho otras veces? ¿Cuán conectados están los dirigentes del país a la realidad nacional?


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