La oportunidad la pintan calva

Carlos Batista/Barcelona

El X Pleno del Comité Central del Partido Comunista (PCC, único)- 4 y 5 de julio- es una buena oportunidad que tienen los dirigentes cubanos de aprobar y aplicar medidas urgentes con que enfrentar el complejo escenario que vive el país, según su convocatoria, y que los científicos sociales definen ya como una policrisis, que trasciende la actual catástrofe económica y se adentra en lo político y lo social, con dramáticas consecuencias.

La reunión revisará “el cumplimiento del Programa de Gobierno para corregir distorsiones y reimpulsar la economía, y el plan para la estabilización del Sistema Electroenergético Nacional”, dijo el diario oficial Granma.

También lanzaremos la convocatoria al 9no Congreso del PCC, dijo en su cuenta X el presidente Miguel Díaz Canel, primer secretario del PCC.

La reciente protesta estudiantil por el tarifazo de ETECSA no es solamente un conato económico, sino también político, y marca un primer momento tenso en la policrisis, sin llegar aún a una ruptura dramática.

La realidad “dolorosa y apremiante” de Cuba necesita “cambios estructurales, sociales, económicos y políticos”, dijo un reciente mensaje de la Conferencia Episcopal, que llamó a a  salvar a Cuba sin miedo y devolver la esperanza.

“Son muchos los que viven desesperanzados, aprisionados por la incertidumbre y la confusión ante un presente dramático y un futuro que no se acaba de ver con claridad, porque se tiene la impresión de que hemos perdido los resortes, el dinamismo y la voluntad para cambiar las durísimas condiciones de vida del pueblo”, señalaron.

Este reclamo, dicen los obispos” es una invitación a todos, pero fundamentalmente a los que tienen responsabilidades más altas a la hora de tomar decisiones ”, que deben  “crear un clima, sin presiones ni condicionamientos internos y externos, donde se puedan llevar adelante los cambios estructurales, sociales, económicos y políticos que Cuba necesita”.

Los obispos remarcaron su deseo de “dar una palabra de aliento: ¡No tengamos miedo de emprender nuevos caminos!”, así como de “tender puentes” y de “diálogo” para “encontrarse más que de confrontarse”.

El texto se divulgó una semana después de la visita a Cuba del secretario del Vaticano para las Relaciones con los Estados y Organismos Internacionales, Paul Richard Gallagher, quien destacó en La Habana el “diálogo” como una herramienta “eficaz para la resolución de conflictos”.

La Iglesia Católica fue la única interlocutora hasta ahora en casi siete décadas con el gobierno cubano, cuando del entonces presidente Raúl Castro dialogó con obispos en 2010, y liberó unos 130 presos políticos.

Sin embargo, las autoridades no parecen animadas a hacer cambios urgentes ni establecer diálogos. Ante la demanda de numerosos economistas durante el congreso de la ANEC en junio, Díaz-Canel respondió que «para lograr soluciones integrales a los temas económicos, es fundamental tener una visión social del conocimiento”.

 También opinó que muchas propuestas implementadas no han alcanzado los resultados esperados debido a la falta de un análisis social adecuado.

Para el economista Pedro Monreal, la economía cubana está en estado de “fallo multi orgánico”.

El problema no es “estimular” la economía, sino hacer una transformación estructural, pero el “freno” es político. Eso de crear un “ecosistema” eficiente y justo es una ensalada de palabras para desviar la atención, dijo en su cuenta X

Otro conocido economista, Omar Everleny Pérez, sostiene que existen muchas propuestas sobre la mesa, pero casi todos los expertos coinciden en que es impostergable implementar la reforma integral de la economía, pospuesta una y otra vez, a la par de darle al mercado el papel que debe ocupar en una sociedad”.

Y para los malentendidos, -recalca- “no es pasar al capitalismo neoliberal, si no un modelo social con mercado, no estamos inventando nada nuevo, China y Viet Nam ya lo han aplicado con resultados positivos, que distan mucho de los aquí expuestos. ¿Qué más tiene que pasar para tomar las acciones necesarias?”.

El analista Ariel Dacal advierte desde La Habana que en la situación actual “cualquier chispa en pasto seco puede tener costos insospechados”.

“Quiero suponer que aún queda tiempo (no mucho) para evitar el incendio arrasador. Quizás estemos frente a una última oportunidad para no llegar a algo peor, lo que significa el pueblo enfrentado al pueblo, con descalificaciones, bajas pasiones y violencia como método”, agregó.

Un viejo proverbio español reza que “La oportunidad la pintan calva» pues son difíciles de atrapar si no se toman de inmediato cuando se presentan, y no suelen aparecer dos veces. 

Ojalá el Pleno se transforme en acciones inmediatas y estas tengan la dimensión y dirección necesarias, pues la pasividad y la espera pueden ser las peores decisiones y acciones en este momento.

Ojalá que no se repita la frase que Dacal oyó decir a un borracho a voz en cuello en una madrugada silenciosa de La Habana, una clara muestra de sabiduría popular :“El problema es que cambiaron todo lo que no tenía que ser cambiado”.

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