Autoridades intensifican medidas contra el uso ciudadano de Starlink

Una mujer accede al servicio de internet mediante el empleo de la telefonía móvil, mientras camina por uan calle del barrio del Vedado. Desde el punto de vista legal, el uso de Starlink en Cuba infringe tanto normativas internacionales como nacionales.Foto: Jorge Luis Baños/ IPS Cuba

IPS/La Habana

Analistas y activistas sostienen que las restricciones al uso de Starlink por parte de ciudadanos cubanos responden al control político y económico sobre la conectividad.

Las autoridades cubanas reiteran la advertencia: el uso del servicio de internet satelital Starlink no está autorizado en el territorio nacional. Lo califican de ilegal y contrario al Reglamento de Radiocomunicaciones de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT).

Esta medida responde a la instalación de equipos Starlink por parte de ciudadanos cubanos con elevados ingresos, quienes buscan alternativas a la deficiente e inestable conexión proporcionada por la única estatal Empresa de Telecomunicaciones de Cuba, ETECSA.

Aunque las autoridades no han precisado el alcance en territorio cubano, destaca lo prohibitivo de esta alternativa en un país donde el salario promedio equivale a 51,2 dólares al cambio oficial y apenas 17 dólares al cambio informal.

El equipamiento requerido cuesta desde 170 dólares donde está permitido y alcanza un mínimo de 1300 dólares en el mercado informal cubano. También requiere de un pago mensual de entre 50 y 165 dólares, en dependencia de la tarifa del tercer país donde se realice.

¿Qué es Starlink?

Starlink, servicio de internet por satélite desarrollado por SpaceX, ofrece acceso a internet de alta velocidad mediante una constelación de satélites en órbita baja. Esto permite a las y los usuarios conectarse sin necesidad de infraestructura terrestre.

Aunque oficialmente no está disponible en Cuba, algunos residentes con posibilidades económicas para ello adquieren y activan estos equipos a través de terceros países, como una alternativa al único proveedor estatal de ETECSA.

Desde el punto de vista legal, el uso de Starlink en Cuba infringe tanto normativas internacionales como nacionales. Según la UIT, cada país tiene soberanía sobre su espectro radioeléctrico y debe coordinar con proveedores satelitales el uso de bandas de frecuencia.

Ya desde abril pasado las autoridades alertaron de “equipos de comunicación prohibidos y no homologados que interfieren con la señales de las radiobases y deterioran en zonas específicas la calidad del servicio telefónico y redes móviles” en la capital cubana, sin mencionar específicamente a Starlink.

Starlink, servicio de internet por satélite desarrollado por SpaceX, ofrece acceso a internet de alta velocidad mediante una constelación de satélites en órbita baja. Esto permite a las y los usuarios conectarse sin necesidad de infraestructura terrestre. La Aduana de Cuba ha decomisado varias antenas de Starlink en los últimos dos meses. (Foto: Tomada de Internet)

Hechos recientes

Entre abril y mayo de este año, la Aduana de la República de Cuba decomisó más de 80 routers WiFi, 20 dispositivos Starlink y siete antenas satelitales en el Aeropuerto Internacional «José Martí», de La Habana, bajo el argumento de que su entrada al país se intentó realizar de forma ilegal, con fines presuntamente comerciales.

A propósito de estos incidentes, la Unidad Presupuestada Técnica de Control del Espectro Radioeléctrico (UPTCERCuba), organismo adscrito al Ministerio de Comunicaciones, expuso que el uso no autorizado de Starlink en Cuba viola varios principios establecidos por el Reglamento de Radiocomunicaciones de la UIT, y puede ser sancionado localmente.

Según la publicación, la UIT establece que los Estados miembros tienen soberanía exclusiva sobre su espectro radioeléctrico, tal como recoge el artículo 1 de su reglamento.

Starlink, al operar en bandas de frecuencia como Ku y Ka sin haber coordinado su uso con el gobierno cubano, infringe este principio al no existir ningún acuerdo de coordinación espectral.

Asimismo, señala que todo servicio satelital debe contar con una licencia de operación otorgada por la autoridad nacional correspondiente (en este caso, el UPTCERCuba) y ser notificado a la UIT. En el caso de Cuba, Starlink no ha cumplido con estos trámites, por lo que se considera un servicio ilegal según el marco internacional.

Además, la publicación menciona que la Resolución 272/2015 del Ministerio de Comunicaciones prohíbe la importación y uso de equipos de telecomunicaciones sin permiso estatal. Esto incluye las terminales Starlink, que son consideradas “estaciones terrenas transmisoras-receptoras” y están sujetas a regulación y control. Dicho sea de paso, ese permiso especial en la mayoría de los casos no se otorga.

Las consecuencias para quienes utilicen este servicio en la isla pueden incluir interferencias técnicas (bloqueo de frecuencias por parte de las autoridades), confiscación de equipos y la imposición de multas.

Aunque Cuba aparece en la web de Starlink como un territorio sin cobertura (al igual que Venezuela, Bolivia, Nicaragua y Belice), residentes dentro de la isla caribeña han logrado instalar y usar estos equipos desde hace meses.

Una investigación de El Toque halló más de una decena de anuncios de venta de equipos Starlink en grupos de Facebook cubanos, y más de 60 ofertas similares en la plataforma de ventas Revolico, con precios superiores a los 1000 USD.

El medio contactó con vendedores, quienes aseguran que tienen clientes en la isla y que el servicio funciona si los dispositivos son activados desde un tercer país.

Usuarios en redes sociales expresan que el rechazo gubernamental a Starlink no solo se fundamenta en cuestiones técnicas o legales, sino que también refleja una estrategia para preservar el dominio sobre las telecomunicaciones y, por ende, sobre el flujo de información dentro del país. (2025)

(Tomado de IPS/Cuba)

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