Tragedia en La Habana y debate sobre la difusión de imágenes sensibles

El debate ético y legal se vuelve fundamental en la era digital, donde cada imagen compartida puede tener consecuencias irreparables para las personas afectadas.Foto: Tomada de Unesco

La muerte de un niño evidenció las riesgosas condiciones de la infraestructura urbana habanera y la ausencia de estrategias efectivas sobre la difusión de imágenes sensibles.

IPS Cuba

Un trágico suceso conmovió a Cuba desde este lunes 24 de febrero. Un niño de 13 años perdió la vida al ser succionado por una alcantarilla en La Habana, durante las fuertes lluvias que afectaron la ciudad.

El incidente, captado casualmente en video por personas que compartían imágenes de las inundaciones, sirvió de testigo de la desaparición del pequeño, quien sería luego identificado como Jonathan Oliva, vecino de esa zona del barrio de Luyanó, en el municipio habanero de 10 de octubre.

El video muestra el desgarrador momento en que el niño caminaba por una calle completamente inundada y desaparece de pronto bajo el agua, seguido de un remolino por succión que antes no se veía en las imágenes.

Las labores de rescate se extendieron por casi un día, hasta que el cuerpo de Jonathan fue hallado el 25 de febrero.

El suceso deja al descubierto los graves problemas de infraestructura que afectan a La Habana, donde los sistemas de drenaje obsoletos representan un riesgo constante de accidentes, especialmente durante la temporada de lluvias.

También reitera la ausencia de estrategias institucionales y ciudadanas efectivas ante situaciones donde se viralizan imágenes sensibles en redes sociales.

 El debate sobre la viralización del video

El video del incidente se propagó rápidamente en plataformas como Facebook, Twitter y WhatsApp, generando primero la denuncia del hecho y después diversos debates y criticas, que iban desde la indignación hacia los adultos que presenciaron la escena sin intentar supuestamente ayudar al adolescente.

A diferencia de situaciones anteriores de viralización de imágenes sensibles en redes sociales, las personas que grabaron el momento no tenían la intención de grabar la triste muerte: solo transmitían desde la distancia imágenes de la intersección de dos calles muy inundadas de La Habana.

Y justo cuando grababan sucedió la trágica caída y succión del niño por lo que luego se conoció que era una alcantarilla.

Si bien el video ayudó a registrar el hecho, a la orientación de las autoridades para la búsqueda y ofrecer algunas respuestas a la familia de Jonathan, toda la viralización posterior y hasta memes indolentes sobre los hechos constituyen un problema ético de la sociedad cubana en internet.

Numerosas críticas recibieron quienes compartieron infinitamente las imágenes sin considerar el impacto emocional en las personas allegadas al niño y en la sociedad en general. Y mucho más criticados fueron quienes realizaron memes al respecto o los compartieron.

Muchos usuarios cuestionaron la ética de compartir contenido tan sensible, especialmente cuando no se cuenta con el consentimiento de las personas afectadas. «Compartir este tipo de videos no solo es irrespetuoso, sino que también puede re traumatizar a la familia y a quienes lo ven», expresó una usuaria en redes.

Otros señalaron que, aunque las imágenes pueden servir para alertar sobre peligros, su difusión masiva sin contexto o advertencias previas es irresponsable. Las redes sociales son una herramienta poderosa, pero su uso debe estar guiado por la empatía y la responsabilidad.

También fue criticada la cobertura de medios estatales, sobre todo del Sistema Informativo de la Televisión Cubana, pues usuarios consideran que no fueron criticadas ni cuestionadas por las y los periodistas las autoridades locales responsables por el mantenimiento del alcantarillado y la recogida de basuras.

 ¿Qué dicen las leyes cubanas sobre compartir información sensible?

En Cuba, la difusión de contenido sensible está regulada por varias normativas legales. La ley No. 151/2022, el Código Penal, establece sanciones para quienes violen la intimidad de las personas o difundan información que afecte su honor o dignidad. Además, la Resolución No. 105/2021 del Ministerio de Comunicaciones regula el uso de redes sociales y establece que las y los usuarios deben respetar la privacidad y los derechos de terceros al compartir contenido.

Por su parte, la Ley de Comunicación Social en Cuba establece que toda información difundida en medios y plataformas digitales debe cumplir con altos estándares de veracidad, respeto y responsabilidad, especialmente cuando se trata de contenido sensible que involucra a personas en situaciones de vulnerabilidad.

En este sentido, la normativa exige que la difusión de imágenes o datos personales se realice únicamente con el consentimiento de las partes involucradas y siempre tras una verificación rigurosa de la información.

La ley prohíbe expresamente la difusión irresponsable de contenidos que puedan agravar el sufrimiento de las víctimas o vulnerar su intimidad.

Se considera que compartir material sensible sin la debida autorización puede constituir una violación de los derechos fundamentales, lo que puede acarrear sanciones legales que van desde multas hasta otras medidas penales. (2025)

(Tomado de IPS/Cuba)

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